miércoles, 2 de marzo de 2011

Hillary Clinton Says: "Al Jazeera Is Putting American Media To Shame "

Hillary Clinton was defending her department budget in front of the U.S. Foreign Policy Priorities committee this morning on C-Span.

She says a major reason the State Department needs money is because "we are in an information war and we are losing that war."

Clinton said private media is not good enough to handle the job: "Our private media cannot fill that gap. Our private media, particularly cultural programming often works at counter purposes to what we truly are as Americans. I remember having an Afghan general tell me that the only thing he thought about Americans is that all the men wrestled and the women walked around in bikinis because the only TV he ever saw was Baywatch and World Wide Wrestling."

Meanwhile she says Al-Jazeera, CCTV and Russia Today are killing it: "Al Jazeera is winning. The Chinese have opened up a global English language and multi-language television network, the Russians have opened up an English language network. I've seen it in a couple of countries and it's quite instructive."

Clinton says she is leading an effort to spread U.S. propaganda through new media, with twitter feeds in Arabic and Farsi.

She warns that Republicans want to cut the State Department budget by half.

El reinado del dólar llega a su fin...


Por Barry Eichengreen

Lo más asombroso sobre el mercado internacional de divisas no es el elevado volumen de transacciones, por increíble que haya sido el crecimiento, ni la volatilidad de los tipos de cambio, por extrema que sea en estos días.

Lo verdaderamente extraordinario es que estamos hablando de un mercado que sigue siendo sumamente dólar-céntrico.

Cuando una distribuidora de vinos de Corea del Sur quiere importar cabernet chileno, el importador coreano compra dólares estadounidenses, no pesos, para pagarle al exportador chileno. El dólar es, en realidad, prácticamente el vehículo exclusivo de las transacciones entre Chile y Corea del Sur, pese a que menos del 20% del comercio de mercancías de los dos países corresponde a Estados Unidos.

Chile y Corea distan de ser una anomalía. El 85% de las transacciones de divisas en todo el mundo son operaciones de otras monedas por dólares. Y lo que es válido para las transacciones de divisas también lo es para otros negocios internacionales. La Organización de Países Exportadores de Petróleo fija el precio del crudo en dólares. El billete verde es la moneda de denominación de la mitad de los valores internacionales de deuda. Más del 60% de las reservas de divisas de los bancos centrales y gobiernos están en dólares.

El dólar, en otras palabras, no es sólo la moneda de Estados Unidos, sino la del mundo. Su reinado, sin embargo, está llegando a su fin. Creo que en los próximos 10 años, vamos a ver un cambio profundo hacia un mundo en el que varias monedas competirán por el predominio. Este cambio tiene importantes repercusiones para, entre otras cosas, la estabilidad de los tipos de cambio y los mercados financieros, la facilidad de EE.UU. para financiar sus déficits fiscal y en cuenta corriente y la capacidad de la Reserva Federal para seguir adelante con su política de negligencia benigna respecto al dólar.

Los tres pilares

Para entender el futuro del dólar, es importante entender por qué llegó a ser tan dominante en primer lugar. Permítanme ofrecer tres razones.

En primer lugar, su atractivo refleja la excepcional profundidad de los mercados de valores denominados en dólares. La disponibilidad de instrumentos derivados con los que cubrir el riesgo cambiario no tiene parangón. Esto hace que el dólar sea la moneda más conveniente para hacer negocios para las empresas, los bancos centrales y los gobiernos.

En segundo lugar, está el hecho de que el dólar es el refugio seguro del mundo. En épocas de crisis, los inversionistas acuden al dólar por instinto, como lo hicieron tras la quiebra de Lehman Brothers en 2008. Esta tendencia refleja la liquidez excepcional de los mercados en inversiones en dólares, y esa liquidez es el producto más preciado en una crisis. Esto se deriva del hecho de que los bonos del Tesoro estadounidense, el activo más importante comprado y vendido por los inversionistas internacionales, ha tenido desde hace tiempo una reputación de estabilidad.

Por último, el dólar se beneficia de la escasez de alternativas. Otros países que durante mucho tiempo han disfrutado de una reputación de estabilidad, como Suiza, o que hace poco adquirieron una, como Australia, son demasiado pequeños para que sus monedas constituyan más que una mínima fracción de las transacciones financieras internacionales.

¿Qué está cambiando?

Pero los tres pilares que apuntalan el dominio internacional del dólar se están deteriorando.

Los cambios tecnológicos están socavando el monopolio del dólar. No hace tanto, podía haber espacio sólo para una auténtica moneda internacional. Dada la dificultad para comparar precios en diferentes divisas, era lógico que los exportadores, importadores y emisores de bonos indicaran sus precios y facturaran sus transacciones en dólares, aunque sólo fuera para no confundir a sus clientes. Ahora, en cambio, casi todo el mundo lleva aparatos que se pueden utilizar para comparar precios en diferentes monedas en tiempo real.

El dólar, asimismo, está a punto de tener verdaderos rivales en el ámbito internacional por primera vez en 50 años. Pronto habrá dos alternativas viables: el euro y el yuan.

Los estadounidenses, en particular, tienden a descontar la resistencia del euro, pero contrariando algunas predicciones, los gobiernos europeos no lo han abandonado. Ni lo harán. Procederán a la reducción del déficit a largo plazo, algo en lo que han demostrado una voluntad más firme que EE.UU., y emitirán "bonos europeos", respaldados por la confianza plena y el crédito de los gobiernos de la zona del euro como grupo. Esto sentará las bases para el tipo de mercado integrado de bonos europeos necesario para crear una alternativa a los bonos del Tesoro estadounidense como una forma en la que mantener las reservas de los bancos centrales.

China, mientras tanto, se está moviendo rápidamente para internacionalizar el yuan, también conocido como renminbi. En el último año se ha cuadruplicado la cuota de los depósitos bancarios denominados en yuanes en Hong Kong. Setenta mil empresas chinas están haciendo sus liquidaciones internacionales en yuanes.

Permitir a las empresas chinas hacer liquidaciones transfronterizas en yuanes las liberará de tener que emprender costosas operaciones de cambio de divisas, y ya no tendrán que asumir el riesgo cambiario creado por el hecho de que sus ingresos son en dólares, pero muchos de sus costos en yuanes. Permitir que los bancos chinos, por su parte, hagan transacciones internacionales en yuanes les permitirá hacerse con una tajada mayor del pastel financiero mundial.

Por último, existe el riesgo de que el dólar pierda su estatus como refugio seguro. Los inversionistas extranjeros, privados y oficiales, mantienen dólares no sólo porque son líquidos, sino porque son seguros. El gobierno de EE.UU. tiene un historial de cumplimiento de sus obligaciones y siempre ha tenido la capacidad fiscal para hacerlo. Ahora, sin embargo, principalmente a consecuencia de la crisis financiera, la deuda federal se acerca al 75% del Producto Interno Bruto de EE.UU.

Un mundo más complicado

¿Cómo afectará todo esto a los mercados, las empresas, las familias y los gobiernos?

Un cambio evidente se producirá en los mercados de divisas. Ya no habrá un salto automático en el valor del dólar y el correspondiente descenso en el valor de otras monedas importantes, cuando aumente repentinamente la volatilidad financiera.

Pero el impacto se extiende mucho más allá de los mercados. Las compañías estadounidenses tendrán que hacer frente a algunos de los mismos riesgos cambiarios que sus rivales extranjeros.

En este nuevo mundo monetario, además, el gobierno de EE.UU. no será capaz de financiar su déficit presupuestario de manera tan barata, puesto que ya no será tan grande el apetito por los bonos del Tesoro de EE.UU. por parte de los bancos centrales de otros países.

EE.UU. tampoco será capaz de acarrear déficits comerciales y de cuenta corriente tan grandes, ya que financiarlos será mucho más caro. Para reducir el déficit en cuenta corriente EE.UU. tendrá que exportar más. Eso, a su vez, implica que el dólar tendrá que caer en los mercados cambiarios, ayudando a los exportadores estadounidenses y perjudicando a las empresas que exportan a EE.UU.

Mis cálculos sugieren que el dólar tiene que descender cerca de 20%. Debido a que los precios de los bienes importados subirán en EE.UU., el estándar de vida del país disminuirá en cerca de 1,5% del PIB, unos US$225.00 millones en dólares actuales. Es el equivalente a medio año de un crecimiento económico normal.

No es ninguna catástrofe, pero los estadounidenses lo sentirán en sus billeteras. Por otro lado, la próxima vez que EE.UU. tenga una burbuja de bienes raíces, los chinos ya no nos ayudarán a inflarla.

Barry Eichengreen es profesor de Economía y Ciencia Política en la Universidad de California en Berkeley.

http://online.wsj.com/article/SB129902555823590945.html?mod=rss_americas_spanish

lunes, 28 de febrero de 2011

"En Telesur, la verdad es la verdad y no tiene remedio"

PATRICIA VILLEGAS / ENTREVISTA

Es sábado al mediodía y, en Caracas, el cielo encapotado no es que anuncia tempestad sino que ya estamos en medio de una. Raro cielo encapotado de febrero que impresiona desde el ventanal del despacho de Patricia Villegas, presidenta de Telesur, en lo alto de Boleíta Norte. Ella, sin embargo, no está pendiente de eso. Tiene su propia tempestad allí, en pantalla. Durante cuatro días, Telesur fue el único medio internacional en cubrir directamente los acontecimientos de Libia, y lo que mostró el corresponsal Jordán Rodríguez no coincidió con la información que otros medios –en su mayoría ausentes del lugar de los hechos– y las redes sociales difundieron por el mundo. Como una simple muestra de la discrepancia, el periodista venezolano no encontró, en sus recorridos por Trípoli, evidencia alguna del bombardeo que supuestamente ordenó el gobierno de Muamar al Gadafi sobre los manifestantes civiles. ¿Consecuencia? Acusaciones de manipular y tergiversar las noticias y hasta de encubrir un genocidio. ¡Vaya tormenta!

“Estamos acostumbrados a que nos acusen –dice Villegas–. Antes de que Telesur transmitiera su primera noticia ya nos estaban criticando por la promoción de una mujer que cantaba un tema de Caetano Veloso y que a alguien le pareció una apología de ETA. Cualquiera de nosotros está bastante curtido en ese sentido”.

Justo unas horas antes, Telesur había logrado insertar un segundo equipo reporteril, esta vez en Bengasi, ciudad bajo control de los opositores a Gaddafi. Y esa misma mañana, al menos otros dos medios internacionales habían comenzado a transmitir desde Libia: la agencia Reuters y la BBC de Londres.

— Basándose en la cobertura de Telesur, ¿Qué está pasando Libia?

— Nadie hoy por hoy puede decirlo, nadie. Telesur mostró la realidad que captó, una Trípoli que supuestamente había sido bombardeada, pero no hay rastros de eso. Eso ha sido objeto de burlas, de mofas de las que yo ni me ocupo. Yo les pregunto a los periodistas de aquí ¿Por qué sólo Telesur estaba en Libia?

— Muchos creen que fue por preferencia del gobierno libio… ¿La hubo?

— No, ninguna, ni siquiera entramos en contacto con el gobierno para ingresar. Llegamos por decisión propia, desde Italia en vuelo comercial. Incluso, nuestro equipo ha sido retenido y golpeado en dos oportunidades.

— ¿Confía plenamente en que se confirmará la versión de Telesur?

— Yo me siento orgullosa de mis equipos. Nos acogemos a nuestro manual de principios y valores según el cual, la verdad está por encima de cualquier circunstancia. La historia dirá. Así pasó en otras coberturas en las que hemos tenido un papel relevante, como el ataque de Colombia a Ecuador y la masacre de indígenas en Pando (Bolivia). Nos criticaron, pero ahí están las imágenes. Las palabras se las lleva el viento, pero las imágenes son documentos inalterables.

—Sin embargo, hay palabras que marcan mucho. Según el portal Código Venezuela, el corresponsal dijo que allá había “una fiesta, no una guerra”. Personalmente no lo escuché… ¿Lo dijo?

—(Se queda pensativa). Tendría que revisar la transcripción textual, no recuerdo que haya usado la palabra fiesta. Pero, más allá de una palabra, están las imágenes, que no son las de una ciudad bombardeada.

— No es novedad que Telesur se diferencie del aparato mediático internacional. Pero que haya discrepancias con canales alternativos como Al Jazira sí resulta extraño. ¿Cómo se explica?

— Bueno, ellos no han logrado transmitir en vivo desde Trípoli. Admiramos el trabajo de Al Jazira, que ha sido, es y seguirá siendo una cadena hermana. Las reflexiones acerca de las posturas, las omisiones o no, las intencionalidades o no de esta cobertura en particular, tendrán que hacerse a posteriori. Es muy aventurado e irresponsable adelantar opinión porque aún los hechos están sucediendo. No hay una situación consumada. Es muy cómodo juzgar, desde una oficina a un canal como Al Jazira que ha perdido a tanta gente por tratar de contar lo que tiene que contar. Cuando todo se repose podremos ver con mayor precisión.

— Telesur es una idea hecha realidad del presidente Chávez. ¿Hasta qué punto la política internacional de su gobierno dicta la línea editorial?

— Jamás he recibido una instrucción de sacar o no sacar una información por una orden del presidente Chávez, ni siquiera tangencialmente o mediante una insinuación o una sugerencia. Lo que pasa es que encarnamos la búsqueda de información contextualizada, una multiplicidad de voces y privilegios a las que nunca fueron escuchadas, y, claro, eso tiene absoluta sintonía con el proyecto político que encarna el Presidente. Hacemos parte, honrosamente, de ese proyecto político.

— Según sus informaciones de inteligencia, ¿A cuál país árabe están pensando mandar el próximo equipo?

— Jaja, no tenemos información de inteligencia, sólo seguimos los hechos, las noticias. Estamos mandando un refuerzo para el equipo de Bengasi. Vamos a intentar montarnos en la flotilla que va a Gaza en mayo. También estamos en Chile, en el aniversario del terremoto; y hemos estado en otras partes…pregúnteme por las protestas en Estados Unidos…

— De acuerdo, respóndase…

— Estuvimos en Wisconsin, y yo quisiera saber quién está cubriendo eso a fondo. No me digan que las agencias de noticias porque ellas dan imágenes y una que otra información, pero ¿quién ha mando periodistas que cuenten todo lo que está pasando?: Telesur.

— Si encuentran las evidencias del bombardeo, ¿Las veremos en la pantalla de Telesur?

— Por supuesto, por supuesto, todo lo que esté pasando… todo. Lo que la gente quiera ver y lo que no quiera ver; lo que a la gente le parezca acertado y lo que no. La cobertura de la situación de Libia, lo digo sin pretensión, es de primer nivel. Hemos difundido todas las voces, todas. Los que están de acuerdo con Gaddafi, los que no y también quienes dicen que el problema no es él, sino las intervenciones extranjeras y las apetencias por el petróleo. La verdad es la verdad, no tiene remedio.

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Caleña atada a Venezuela

Cuando a Patricia Villegas la designaron presidenta de Telesur, a finales de enero, la Universidad de El Valle (Cali, Colombia) lo destacó en su página Web como un gran logro de una egresada de su Escuela de Comunicación Social.

Otros comentarios en Internet no fueron tan edificantes. En los basureros digitales brotó la xenofobia: “¿Es que no hay periodistas venezolanos talentosos que nombraron a esa colombiana?”, y cosas peores, ya saben.

Trabajadora del canal desde antes de su salida al aire en 2005, ha sido reportera en situaciones de conflicto, figura ancla y entrevistadora estelar. Ahora, a pesar de su juventud, el cargo la obliga a dar consejos a los corresponsales que salen en peligrosas misiones al exterior. “Les decimos que su seguridad está por encima de la noticia, que el periodismo es un ejercicio del rigor y que tienen la responsabilidad de contar lo que está sucediendo”, resume la receta.

No sólo Telesur la ata a Venezuela. También su relación con el ministro del Poder Popular para Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias y vicepresidente para el área Económico Productiva, Ricardo Menendez .

Es inevitable la pregunta político-farandulera: ¿Cómo es eso de ser pareja de un ministro de Chávez… el Presidente deja algo para alguien más?

“No, que va, no deja. Ricardo y yo tenemos un matrimonio de una hora al día… por eso digo que va a durar mucho”.

CLODOVALDO HERNÁNDEZ/ESPECIAL CIUDAD CCS

FOTO ENRIQUE HERNÁNDEZ

http://ciudadccs.info/?p=148614

jueves, 24 de febrero de 2011

David Paravisini: “Libia podría estar al borde de una balcanización de su territorio”

Se rompió el equilibrio entre los 32 clanes que dominan el territorio de ese país

El proceso que se vive en Libia puede llevar a la fragmentación del país y a crear un desequilibrio en el Mediterráneo, un paso importante del comercio mundial y de los tanqueros petroleros, alertó el especialista en hidrocarburos, David Paravisini.

“Sin el liderazgo de Muhamar Gadafi puede venir una balcanización de ese país. Tal como sucedió en la extinta Yugoslavia, cuando falleció Yosip Broz Tito. Lo que pudiera detener ese proceso es el elemento común: el Islam. No se si las fuerzas suní, que son dominantes, tienen esa capacidad de convocatoria para evitar la división del país”, planteó.

Cuando estuvo como embajador de Venezuela en Libia, en el año 2005, Paravisini realizó una investigación, conjuntamente con su homólogo cubano en ese país, en la que corroboraron que existían alrededor de 32 clanes (organizaciones trivales con sus propias leyes), los cuales se repartían el dominio del territorio.

Ante la crisis puede ser que Gadafi se haya rodeado de los clanes que le son más leales, aunque el peso de la balance va depender de la fuerza armada de ese país que ha sido formada por el líder libio a lo largo de los 42 años en el poder. Considera que los Estados Unidos pudiera intervenir bajo la excusa de la violación de los derechos humanos. Al final pudiera suceder lo que pasó en Irak: las potencias intervendrían y se repartirían los yacimientos de petróleo y gas de ese país.

Las revueltas constituyen una situación terrible para los Estados Unidos, porque no puede controlar lo que están pasando en la región y muchos de sus aliados se sienten amenazados. “Lo que pasa en Libia es diferente al proceso egipcio. Esta latente la posibilidad de la fragmentación”, resaltó el especialista petrolero.

INTRANQUILIDAD EN LOS MERCADOS

Libia es miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y una guerra civil desataría una disminución de la producción. Se dejarían de suministrar cerca de 1,7 millones de barriles diarios al mercado.

Este miércoles, los precios del crudo se volvieron a disparar. En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (WTI) terminó en 98,32 dólares. Mientras que en el Intercontinental Exchange de Londres, el barril de Brent, de referencia para Europa, superó los 110 dólares, por primera vez desde septiembre del año 2008, terminando en 111,80 dólares por barril.

“Esto no sería muy traumático. Aunque no está exenta de esa sacudida, Arabia Saudita está en capacidad de suplir la producción libia. Rusia también podría cubrir la demanda. Creo que en los próximos dos años no habrá problemas de suministro, hay suficientes inventarios y capacidad de producción”, consideró el especialista petrolero.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

La revolución libia, liderada por Muhamar Gadafi, tomó el poder en 1969. El joven militar logró un equilibrio de poder con los 32 clases que hacen vida en el país. Las políticas nacionalistas, las reformas sociales y su política antiimperialista fueron el reflejo de lo que sucedía en el mundo árabe en esa época. “La nacionalización de la industria de hidrocarburos con justicia social fueron los lemas del socialismo árabe que llevó adelante”, agregó el especialista.

Las políticas aplicadas en Libia eran reflejo de un consenso respecto al socialismo contenido en el libro Verde de Gadafi. Paravisini aseguró que con el paso de los años ese equilibrio entre los clanes se fue resquebrajando, por las pugnas que generó la repartición de la renta de hidrocarburos.

“Se rompió ese acuerdo, porque los clanes que estaban más cerca de Gadafi se enriquecieron de una manera extraordinaria y las otras familias se vieron excluidas. Si a este situación se agrega el proceso de occidentalización y la merma en los recursos destinados a la inversión social, llevaron al reclamo de la población”, expresó el ex embajador de Venezuela en ese país.

El descontento, que se ha propagado por algunos países del Medio Oriente, está creando una situación difícil en ese país. “Libia es el país que tiene el Índice de Desarrollo Humano más alto en África, pero mucha gente cree que se han vulnerado el proyecto inicial. Las negociaciones con las transnacionales y el haber relegado los valores del Islam a un segundo plano han sido factores determinantes”, resumió Paravisini,

SECUELAS DE LA GUERRA FRÍA

Los países árabes todavía viven las secuelas de las intervenciones brutales de las potencias internacionales. Fueron víctimas de las pugnas de la guerra fría.

“Tanto el bloque soviético como el imperio estadounidense, junto con sus aliados, han manejado a su conveniencia las relaciones con esos países. Prácticamente lo han convertido en su teatro para medir su poderío. La intervención de la antigua Unión Soviética en Afganistán y la tradición de occidente al pueblo Palestino, son evidencias patéticas de ese juego”, manifestó Paravisini.

http://www.correodelorinoco.gob.ve/tema-dia/david-paravisini-libia-podria-estar-al-borde-una-balcanizacion-su-territorio/

Wisconsin Power Play

By PAUL KRUGMAN

Last week, in the face of protest demonstrations against Wisconsin’s new union-busting governor, Scott Walker — demonstrations that continued through the weekend, with huge crowds on Saturday — Representative Paul Ryan made an unintentionally apt comparison: “It’s like Cairo has moved to Madison.”

It wasn’t the smartest thing for Mr. Ryan to say, since he probably didn’t mean to compare Mr. Walker, a fellow Republican, to Hosni Mubarak. Or maybe he did — after all, quite a few prominent conservatives, including Glenn Beck, Rush Limbaugh and Rick Santorum, denounced the uprising in Egypt and insist that President Obama should have helped the Mubarak regime suppress it.

In any case, however, Mr. Ryan was more right than he knew. For what’s happening in Wisconsin isn’t about the state budget, despite Mr. Walker’s pretense that he’s just trying to be fiscally responsible. It is, instead, about power. What Mr. Walker and his backers are trying to do is to make Wisconsin — and eventually, America — less of a functioning democracy and more of a third-world-style oligarchy. And that’s why anyone who believes that we need some counterweight to the political power of big money should be on the demonstrators’ side.

Some background: Wisconsin is indeed facing a budget crunch, although its difficulties are less severe than those facing many other states. Revenue has fallen in the face of a weak economy, while stimulus funds, which helped close the gap in 2009 and 2010, have faded away.

In this situation, it makes sense to call for shared sacrifice, including monetary concessions from state workers. And union leaders have signaled that they are, in fact, willing to make such concessions.

But Mr. Walker isn’t interested in making a deal. Partly that’s because he doesn’t want to share the sacrifice: even as he proclaims that Wisconsin faces a terrible fiscal crisis, he has been pushing through tax cuts that make the deficit worse. Mainly, however, he has made it clear that rather than bargaining with workers, he wants to end workers’ ability to bargain.

The bill that has inspired the demonstrations would strip away collective bargaining rights for many of the state’s workers, in effect busting public-employee unions. Tellingly, some workers — namely, those who tend to be Republican-leaning — are exempted from the ban; it’s as if Mr. Walker were flaunting the political nature of his actions.

Why bust the unions? As I said, it has nothing to do with helping Wisconsin deal with its current fiscal crisis. Nor is it likely to help the state’s budget prospects even in the long run: contrary to what you may have heard, public-sector workers in Wisconsin and elsewhere are paid somewhat less than private-sector workers with comparable qualifications, so there’s not much room for further pay squeezes.

So it’s not about the budget; it’s about the power.

In principle, every American citizen has an equal say in our political process. In practice, of course, some of us are more equal than others. Billionaires can field armies of lobbyists; they can finance think tanks that put the desired spin on policy issues; they can funnel cash to politicians with sympathetic views (as the Koch brothers did in the case of Mr. Walker). On paper, we’re a one-person-one-vote nation; in reality, we’re more than a bit of an oligarchy, in which a handful of wealthy people dominate.

Given this reality, it’s important to have institutions that can act as counterweights to the power of big money. And unions are among the most important of these institutions.

You don’t have to love unions, you don’t have to believe that their policy positions are always right, to recognize that they’re among the few influential players in our political system representing the interests of middle- and working-class Americans, as opposed to the wealthy. Indeed, if America has become more oligarchic and less democratic over the last 30 years — which it has — that’s to an important extent due to the decline of private-sector unions.

And now Mr. Walker and his backers are trying to get rid of public-sector unions, too.

There’s a bitter irony here. The fiscal crisis in Wisconsin, as in other states, was largely caused by the increasing power of America’s oligarchy. After all, it was superwealthy players, not the general public, who pushed for financial deregulation and thereby set the stage for the economic crisis of 2008-9, a crisis whose aftermath is the main reason for the current budget crunch. And now the political right is trying to exploit that very crisis, using it to remove one of the few remaining checks on oligarchic influence.

So will the attack on unions succeed? I don’t know. But anyone who cares about retaining government of the people by the people should hope that it doesn’t.

http://www.nytimes.com/2011/02/21/opinion/21krugman.html?_r=1&partner=rssnyt&emc=rss

miércoles, 27 de octubre de 2010

Brasil, Venezuela, Uruguay y Ecuador decretaron tres días de duelo


"Siempre tuve en Néstor Kirchner un gran aliado y fraternal amigo. Fueron notables su papel en la reconstrucción económica, social y política de su país y su empeño en la lucha común en la integración sudamericana", indicó el mandatario brasileño.

"El gobierno brasileño y yo recibimos consternados la noticia" del fallecimiento del ex presidente argentino, señaló Lula. "Los brasileños se asocian al dolor de nuestros hermanos argentinos en este momento amargo. (...) Como expresión de nuestros sentimientos, decreto luto oficial de tres días", añadió la nota divulgada por la Presidencia de la República.

Poco antes, Lula participaba de una ceremonia de inauguración de obras en la ciudad de Itajaí (en el sureño estado de Santa Catarina) cuando sus auxiliares recibieron una llamada telefónica urgente de Enio Cordeiro, embajador de Brasil en Argentina.

"Acabamos de recibir una noticia triste, que el embajador nuestro en Argentina nos comunicó, de que acaba de fallecer de ataque cardíaco el ex presidente Nestor Kircher. (...) Fue nuestro embajador quien llamó para avisarnos", dijo el mandatario a la prensa, según la grabación de su discurso difundida por la Presidencia.

http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-155807-2010-10-27.html

Como un digno heredero de la patria de José de San Martín, Simón Bolívar y Juan Domingo Perón calificó el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, al ex presidente de Argentina, Néstor Kirchner, quien falleció este miércoles en horas de la mañana a consecuencia de una afección cardíaca.

Sin caer en exageraciones –manifestó- Kirchner se consolidó como el “forjador de la patria nueva, el resucitador de la patria”, por lo que fue uno de los pilares de la integración suramericana.

“Quienes lo conocimos y batallamos junto a él por levantar la gran patria suramericana lo recordaremos como uno de los grandes pilares en esta nueva hora de América (…) la marcha física de Néstor Kirchner se lleva uno de los pilares sólidos de la integración suramericana.”

En un contacto telefónico con Telesur, el mandatario venezolano recordó su relación con Kichner, vínculo que se tornó en lo humano profunda e intensa y en lo político de integración.

Chávez recuerda a Kirchner como un gran defensor de la paz y de la justicia de los pueblos, muestra de esto fue el rescate de una nación sumida en la más profunda miseria como consecuencia del modelo neoliberal.

“Como sacó (Néstor) la economía argentina y la colocó en un nuevo piso y la relanzó con una fuerza incomparable, un esfuerzo físico, intelectual, espiritual gigantesco, sin duda un defensor de la paz verdadera, y más que defensor creador de la unión”, comentó.

Kirchner se erigió como un defensor de la Revolución bolivariana, postura que mantendrá vigente su legado en el pueblo a juicio del jefe de Estado venezolano.

“Nunca se dejó chantajear, nunca fue uno de esos dirigentes que andan en posiciones interesadas, en las buenas y las malas, en los peores y mejores momentos, en todos los espacios y lugares tuvimos en Néstor Kirchner un gran defensor del pueblo venezolano y del proceso de liberación de la patria.”

Como fiel impulsor de la integración suramericana, Kirchner comprendió desde el primer momento el proceso que se viene gestando en Venezuela, aseguró Chávez.

http://www.rnv.gov.ve/noticias/?act=ST&f=2&t=140649


Un Hasta Luego

Kirchner falleció tras haber sido internado de urgencia durante la madrugada en el Hospital Formenti. Estaba acompañado por su esposa, la presidenta Cristina Fernández, cuando se descompuso y debió ser trasladado al centro de salud de El Calafate. El diputado nacional, presidente del Consejo Nacional del PJ y secretario general de la Unión Suramericana de Naciones (UNASUR)había sido sometido el 11 de septiembre último a una angioplastía por una obstrucción en una arteria coronaria en el Sanatorio Los Arcos de la Ciudad de Buenos Aires, donde también había sido internado en febrero pasado. En esa última oportunidad, Kirchner recibió el alta médica luego de permanecer un fin de semana internado y luego de haber sido operado en forma exitosa.

En el año 2005 Kirchner había sido internado en el Hospital Argerich para un chequeo y en enero de 2006 había tenido una descompensación gástrica. Kirchner fue presidente de los argentinos en el período comprendido entre 2003 y 2007. Estaba casado desde 1975 con Cristina Fernández, a quien había conocido en La Plata en tiempos de la universidad y ambos militaban en la Juventud Peronista. Néstor y Cristina tuvieron dos hijos: Máximo y Florencia.

Tras conocerse el deceso del ex presidente, algunos ministros del gabinete nacional se dirigieron hacia Santa Cruz en distintos aviones oficiales y privados, en tanto que otros resolvieron permanecer en Buenos Aires y acompañar la marcha convocada para esta noche a las 20 en la Plaza de Mayo.

Desde todo el arco político local, regional e internacional llegaron muestras de condolencias y de apoyo a la presidenta Cristina Fernández.

El sábado los restos de Kirchner serán trasladados a su ciudad natal, Río Gallegos, donde recibirán sepultura en el cementario municipal.

http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-155802-2010-10-27.html