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miércoles, 12 de agosto de 2009

El poder de los oleoductos o el resultado de la visita de Putin a Turquía

Andrei Fediashin, RIA Novosti.

La problemática de los gasoductos en el Viejo Continente es ahora tan compleja, que cuesta mucho distinguir dónde comienzan los tubos y dónde termina la política. La reciente visita del primer ministro ruso, Vladimir Putin a Turquía se balanceó precisamente entre oleoductos y política, esta vez, con un complemento nuclear, ya que ahora, Rusia va a construir para Turquía su primera central nuclear cerca de la costa del mar Mediterráneo.

A juzgar por los documentos suscritos entre Rusia y Turquía, la capital turca Ankara pronto se convertirá en un importante centro de trasbordo energético entre Rusia y la Unión Europea en la dirección sur. Ya que en el norte se planea la construcción del gasoducto Nord Stream (gasoducto del norte) con Alemania, ahora en el sur el socio clave será Turquía para la construcción del gasoducto South Stream (gasoducto del Sur). Es decir, Moscú tiene una amistad nórdica y otra otomana.

Desde hace tiempo, Turquía es un país de influencia regional y las nuevas posibilidades que tendrán en el futuro sus puertos en materia de gas aumentarán aún más su importancia económica. En los últimos años Ankara cada vez de forma insistente invita a Rusia a participar en un foro propuesto por Turquía para la solución los problemas más cruciales que afectan al Cáucaso.

Con estrechos vínculos económicos con Georgia y Rusia, la reciente "guerra del cáucaso" desconcertó a Ankara. En calidad de país miembro de la OTAN, Turquía expresó su solidaridad a Georgia, cuyo ejército ha sido entrenado por instructores militares turcos, y también recibido equipos militares de fabricación turca.

Pero Turquía tampoco quiere perder sus relaciones económicas con Rusia, sobre todo en momentos difíciles como los actuales. Moscú abastece a Turquía el 64 % del gas que consume y está en condiciones de aumentar los suministros de ese combustible.

Y si esto parece poco, hay que tener en cuenta que cada año a los balnearios turcos del Mediterráneo llegan más de un millón de turistas rusos que gastan más de 1.420 millones de dólares.

Moscú es el primer socio comercial de Turquía, con un intercambio comercial que el año pasado equivalió a 38.000 millones de dólares y hay planes para que en los próximos cuatro años, ese intercambio supere los 100.000 millones de dólares y esta circunstancia tiene mucho peso.

Al ofrecerse a Rusia en calidad de mediador regional para la regulación de los problemas en el del Cáucaso, Ankara comprende perfectamente que el Kremlin no piensa negociar con el presidente de Georgia, Mijail, Saakashvili.

Pero los turcos, al ofrecer sus servicios, confían en que Rusia les ayudará en un asunto en el que la participación rusa es indispensable y se trata del proceso regulador del conflicto de Alto Karabaj y la normalización de las relaciones entre Turquía y Armenia.

Y esto a su vez, significa la implicación de los intereses de Azerbaiyán que por consideraciones de "parentesco" Turquía también incluye en el foro regional del Cáucaso. Sin la regulación del conflicto en Alto Karabaj Turquía no podrá normalizar sus relaciones con Armenia.

La regulación de las relaciones con Armenia es una de las materias pendientes que tiene Turquía ante la Unión Europea (UE), porque de esto depende la admisión de Ankará en el club europeo, además la normalización de las relaciones turco-armenias responde a los intereses económicos regionales turcos.

Pero en la aproximación diplomática tuco-armenia se interpone Azerbaiyán que desde hace tiempo fijo su postura el respecto, mientras que no se solucione el conflicto de Alto Karabaj, las autoridades azerbaijanas no darán su aval a las relaciones diplomáticas entre Armenia y Turquía.

Todos comprenden que Rusia es el único interlocutor que puede influir en Armenia al momento de negociar una salida para el conflicto de Alto Karabaj. Pero hay que tener presente que Moscú no exigirá a Erverán renunciar a todos sus intereses en Alto Karabaj, y tampoco apoyará el retorno de este enclave al seno de Azerbaiyán a cambio de una amplia autonomía.

Esta circunstancia es importante especialmente, después del reconocimiento de Moscú de las independencias de Abjasia y Osetia del Sur. Así que por el momento, la amistad ruso-turca se afianzará únicamente con gas, petróleo y tecnología nuclear de aplicación civil.

El gasoducto South Stream reducirá la dependencia de Rusia y otros países consumidores de gas de países de tránsito como Ucrania, ya que Turquía no puede ser considerado país de tránsito. Para el año 2013 por sus tuberías se trasegará 63.000 millones de metros cúbicos de gas anuales.

Las inversiones del gasoducto South Stream se estiman en 25.000 millones de euros y su realización estará a cargo del consorcio ruso Gazprom y la italiana ENI. Ahora, tras las negociaciones de Putin, South Stream se compartirá entre Rusia, Italia y Turquía, y para el efecto, en la ceremonia para la firma de los acuerdos correspondientes estuvo el primer ministro Silvio Berlusconi.

http://sp.rian.ru/analysis/20090812/122663013.html

viernes, 19 de junio de 2009

Incremento de los gastos militares para el mundo acosado por las guerras

Ilia Kramnik, RIA Novosti.

El mundo sigue marcando récords en sus gastos militares. En 2008, los gastos en armas en el planeta sumaron 1.464 billones de dólares, es decir, el 2,4 % del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, y que supone un incremento del 45 % en comparación con los gastos en armas en 1998.

Estas cifras fueron reveladas en un reciente informe del Instituto de Investigaciones de la Paz de Estocolmo (SIPRI). Según los analistas suecos, el factor principal que influyó en el aumento de los gastos militares a nivel global ha sido la guerra en Iraq, el retorno de Rusia a la arena internacional y el cada vez más creciente poderío de China.

Es indudable que esos factores han influido, sin embargo, las razones que han determinado la tendencia global ha sido el aumento de la tensión en el mundo actual.

Según el SIPRI, los mayores gastos militares en 2008 los hizo Estados Unidos con 607.000 millones de dólares, con una notable diferencia sigue China con 84.900 millones de dólares, Francia con 65.700 millones de dólares, Inglaterra con 65.300 millones de dólares y Rusia en el quinto lugar con 58.600 millones de dólares.

Dividido en dos bandos antagónicos hace 25 años, el mundo se vio inmerso en la denominada "guerra fría", y a pesar de que costó muchos esfuerzos y gastos, al fin de cuentas las dos grandes potencias, la una con respecto de la otra se convirtieron en un factor estabilizador.

Ambas potencias controlaban a los países de su área de influencia y a pesar de la enorme cantidad de armamento acumulado y la dureza de la retórica, los conflictos locales en el mundo eran relativamente pocos.

El desmoronamiento del bloque socialista en la Europa del Este y, posteriormente, el colapso de la Unión Soviética alteró la correlación de fuerzas existente y en aumentó considerablemente la posibilidad de nuevos conflictos en el mundo.

Los nuevos países intentaron llenar el vació que surgió lo que irremediablemente condujo a nuevos conflictos locales, en particular en el territorio de la extinta URSS.

Los conflictos alcanzaron su punto máximo a medidos de la década de los años 90 y la estadística aproximada es la siguiente: de 1972 a 1974 hubo entre 25 y 30 conflictos sen el mundo, entre 1985-1986 de 30 a 35, de 1992 a 93 los conflictos se dispararon a 45-50 conflictos, ya después de la segunda mitad de la década de los años 90 ocurrió un descenso de los conflictos, cuyo número de nuevo comenzó a crecer a partir del comienzo del nuevo milenio.

Los países adversarios de la URSS en tiempos de la Guerra Fría emprendieron una política expansionista.

Según opina un grupo destacado de expertos, si para ese tiempo hubiera existido una "URSS fuerte", no habrían ocurrido los conflictos en los Balcanes y en el Golfo Pérsico porque con su influencia, Moscú no habría tolerado la agresión de Sadam Hussein contra Kuwait y en consecuencia se podría haber evitado la operación Tormenta del Desierto y también la intervención de tropas internacionales en el conflicto de Yugoslavia.

A finales de los años 90, se manifestó de forma muy clara la aspiración de la OTAN y, antes que todo, de EEUU de resolver sus problemas mediante el empleo de la fuerza, aprovechando la indiscutible ventaja de su potencial bélico. Tras el S-11, esta política desató la invasión de EEUU a Afganistán e Iraq.

El objetivo inicial fue la liquidación las organizaciones terroristas, pero esas invasiones no pudieron poner fin al terrorismo mundial. Ahora, ambos países afrontan una cruenta una guerra civil alentada por una intervención extrajera, para algunos una invasión, que se ha convertido en un foco de terrorismo al ocasionar muchas muertes entre la población civil.

En consecuencia, el creciente peligro de que puede ocurrir nuevos conflictos militares, desde el sureste asiático hasta la América Latina, ha estimulado a muchos gobiernos a aumentar sus gastos en defensa, mejorar el armamento y la preparación de sus Fuerzas Armadas.

Además del incremento de los conflictos, en el aumento de gastos en defensa influye la subida de los precios del armamento y tecnología militar de última generación, lo que explica la situación cuando se reducen las compras por unidad armamento y al mismo tiempo, se disparan los gastos de defensa.

Basta decir que un caza moderno cuesta de 30 hasta 100 millones de dólares y mucho más, cuando hace 25- 30 años, el precio de un aparato de ese tipo, máximo superaba los 8-10 millones de dólares, lo que influyó en el aumento de los gastos de defensa incluso en condiciones de devaluación del dólar los últimos años.

Como resultado, EEUU que actualmente destina en defensa y armamentos más de 600 millones de dólares esta obligado a reducir paulatinamente la cantidad de armamento desde portaviones hasta vehículos blindados, y esto también ocurre con otros países entre ellos Rusia.

Al mismo tiempo, como vemos, la reducción de la cantidad de armamento y los arsenales de los países desarrollados no contribuye a que aumente la estabilidad en el mundo.

http://sp.rian.ru/analysis/20090616/122004450.html