domingo, 3 de abril de 2011

Violaron 96 garantías de Jesús de Nazareth

No tuvo abogado, no lo acusaron de un delito concreto, no hubo sentencia como tal, lo torturaron... Por todo esto, Jesús habría obtenido 92 amparos

CIUDAD DE MÉXICO, 3 de abril.- Cuando Jesús fue crucificado, no existían las organizaciones no gubernamentales (ONG), los medios de comunicación, los ombudsman, ni otra institución que peleara por evitar la tortura que padeció. Tampoco un ministerio público, juicios videograbados ni presunta inocencia.

A más de dos mil años de su proceso, según las leyes penales de nuestro país, se cometieron, al menos, 96 violaciones a los derechos humanos contra el creador de la Iglesia cristiana, con los que él pudo haberse salvado de la condena en el Gólgota.

En entrevista con Excélsior, el penalista José Elías Romero Apis explicó que Jesús de Naza-
reth, nombre con el que fue procesado, no tuvo derecho a un abogado, no hubo dos partes en el juicio y no hubo un delito específico que perseguir en lo que considera “el proceso judicial más importante y famoso de la historia de la humanidad”.

Con todo esto, hoy en día, Cristo hubiera ganado 92 amparos en su favor y generado que su juicio se reiniciara para buscar una nueva sentencia.

En el libro El Proceso de Cristo, editado este año por la casa Porrúa, Romero Apis retrató el modo en el que la justicia mexicana, como la conocemos en el siglo XXI, hubiera llevado el caso de Jesús, y exhibe la estructura jurídica de aquel tiempo.

Tras cinco años de investigación en conjunto con un equipo de diez investigadores documentados en diversas bibliotecas del mundo, este año, el experto en derecho penal y constitucional José Elías Romero Apis publicó su obra. En la oficina del abogado, quien creció con formación católica, hay premios de periodismo y evidencias de su afición por las plumas y los tinteros.

El fiscal, Pilatos

Según registra el libro de 270 páginas, Poncio Pilatos tenía en sus manos salvar la vida del nazareno.

En los tiempos del emperador Tiberio, Pontius Pilatus o Poncio Pilato fue el representante de Roma en la provincia de Judea (una región montañosa al sur de lo que hoy es el Estado de Israel), que vivió bajo el régimen occidental.

Pilatos, como se llama en nuestro país, tenía tres cargos en uno solo, el pretor o juez, encargado de dictar sentencias, gobernador de esa provincia y procurador.

Es como si hoy, en el Distrito Federal, una sola persona ocupara los cargos de Édgar Elías Azar, al frente del Tribunal Superior de Justicia; de Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno, y del procurador capitalino, Miguel Ángel Mancera.

Pilatos fue el encargado de interrogar no sólo a Jesús, sino también a los que comparecieron en el juicio, sus testigos Lucas, Mateo y Juan. El proceso de Cristo exhibe un fragmento de la audiencia entre Pilatos y Jesús.

—Acusado: Yo sólo he venido para dar testimonio de la verdad.

—Procurador: ¿Cuál es la verdad?

—Acusado: Dilo tú.

—Procurador: No calles. Tengo tu vida en mis manos y sólo yo puedo salvarte.

—Acusado: No tienes nada en mis manos. Todo tu poder viene de más arriba. Todo está decidido y tú no puedes cambiar nada.

Eso llevó al funcionario a la famosa escena en la que “se lava las manos”, el funcionario manifestó abiertamente su aversión al pueblo judío. Por lo que le mostró simpatía a Jesús, quien se proclamó rey de este pueblo. Las dos audiencias en este caso fueron públicas.

“Es un proceso oral”, destacó Romero Apis.

Actualmente el sistema mexicano estructura la implementación del sistema de justicia acusatorio, que incluye los juicios orales.

Posteriormente, Jesús fue acusado por el régimen romano por sedición y por pago de tributos contra César, delitos graves en el antiguo imperio.

Delitos contra el preso

En la obra editada por Porrúa, Romero Apis describe los ilícitos que se cometieron en el “seudoprocedimiento” para condenar a Jesús.

Con las leyes de hoy, los responsables de estas irregularidades merecerían una sanción de hasta mil años de prisión.

Ante la ley mexicana, los delitos de quienes se encargaron de “aplicar justicia” en el caso Jesús son traición a la patria en las modalidades de atentado a la soberanía, de suministro de información, por impedir el desempeño de un alto funcionario (Pilatos) y por invitar al desorden público, entre otros. Un total de 54 delitos, incluido el de homicidio calificado, cometido contra Jesús.

Si bien la decisión definitiva fue de Pilatos, él nunca dictó una sentencia condenatoria.

“Con todo ello se consumó no una ejecución, sino un linchamiento, es decir, un asesinato tumultuario sin sentencia declaratoria ni condenatoria”, calificó Romero Apis en su texto.

Violaciones a los derechos humanos

La Constitución mexicana contempla la presunción de inocencia, el nazareno habría tenido derecho a que la autoridad mostrara su culpabilidad, y no a que él demostrara su inocencia.

En sus artículos 14 y 16, esta legislación contempla el derecho al debido proceso. Jesús no tuvo derecho a manifestar sus ideas, a ejercer su libertad de reunión, nunca vio un documento en el que le notificaran su situación.

Tampoco pudo reservarse su derecho a no declarar, nunca tuvo un defensor, fue azotado y golpeado (lo que prohíbe el artículo 22). Tras la oración y última cena en Getsemaní, Jesús fue crucificado.

Para documentarse en textos antiguos, el autor recurrió a textos científicos para comprobar la ubicación de Jerusalem, a 38 grados al norte del Ecuador (a la altura de la ciudad estadunidense de Nueva Orleans).

Los textos revelaron que Jesús fue asesinado a las 15 horas. Lo que pasó a la historia como el Viernes Santo de la Semana Santa, que este año será el 22 de abril. Aún con las irregularidades descubiertas en el siglo XXI, para Jesús no había norma, procurador o sistema que le dieran un rumbo diferente a su vida. “Para el acusado, él ya está condenado. Ni por Roma, ni por Judea, sino por su padre. Si me llamara, sería el abogado de un señor que no lo necesita. Y no le cobraría honorarios por mis servicios”, agregó Romero Apis.

Delitos de Estado

El penalista José Elías Romero Apis, en su libro El Proceso de Cristo, destaca algunos de los delitos cometidos por la autoridad romana contra Jesús, hace más de dos mil años:

- Traición a la patria, en la modalidad de atentado a la soberanía.

- Traición a la patria, por suministro de información.

- Invitación al pueblo judío al desorden público.

- Conspiración.

- Indebida conducta contra un preso.

- Evasión de presos, al liberar a Barrabás.

- Asociación delictuosa.

- Delitos contra otros servidores públicos.

- Robo del manto sagrado y las vestimentas del prisionero, y homicidio.

Derechos humanos

También en el libro sobre el juicio de Cristo, si se le hubiera procesado de acuerdo con las leyes mexicanas de este siglo, se detectaron estas violaciones contra sus garantías:

- La de libertad de manifestación de las ideas, establecida en el artículo 6, por ser perseguido, juzgado y condenado por sus expresiones.

- La de libertad de reunión, establecida en el artículo 9, por habérsele perseguido, juzgado y condenado por sus reuniones con el pueblo.

- La de no ser enjuiciado bajo leyes privativas, establecida en el artículo 13, por habérsele aplicado normas que no eran de aplicación general.

- La de no ser enjuiciado ante tribunales especiales, establecida en el artículo 13, por la secuencia procesal tan especializada y atípica.

- La de ser castigado mediante juicio establecida en al artícu- lo 14, porque el que se sustanció en su contra no fue un verdadero proceso.

- La de cumplimiento de formalidades procesales, establecida en el artículo 14, puesto que estas formalidades fueron violadas irregularmente muchas veces.

- La de ser sometido a tribunales preestablecidos, instalada en el artículo 14, porque no todas las instancias a las que fue sometido Cristo tenían antecedente de establecimiento.

- La de ser castigado con leyes previgentes, establecida en el artículo 14, porque las normas aplicadas en varias ocasiones fueron creándose en el tracto procesal.

- La de no recibir penas analógicas, establecida en el artículo 14, porque varios de los castigos recibidos no estaban pre- vistos para la conducta exacta.

- La de no recibir penas imprevistas, establecida en el artículo 14, puesto que algunas de las penas sufridas ni siquiera estaban decretadas.

- La de exacta correspondencia de las penas, establecida en el artículo 14, porque hubo aplicación vaga e imprecisa sobre todo en la resolución final.

Jesús de Nazareth fue sometido a juicio oral

Éste es un extracto del texto del capítulo X, “La primera audiencia ante Poncio Pilatos”, que se reproduce con autorización del autor y de la editorial.

Los hechos

De esa manera llegaron ante el procurador de Roma, Poncio Pilatos. Son, aproximadamente, las 07:00 horas del viernes de la semana de La Pasión.

Sobre esto, declara el testigo Mateo que “Jesús compareció ante el gobernador, y éste comenzó a interrogarlo. Le preguntó: ‘¿Eres tú el rey de los judíos?’ Jesús contestó: ‘Tú eres el que lo dice’.

“Los jefes de los sacerdotes y las autoridades judías lo acusaban, pero Jesús no contestó nada. Pilatos le dijo: ‘¿No oyes todos los cargos que presentan contra ti?’ Pero Jesús no dijo ni una palabra, de modo que el gobernador se sorprendió mucho.”

A su vez, el testigo Marcos dice que: “Muy temprano, los jefes de los sacerdotes los ancianos y los maestros de la Ley (es decir, todo el Consejo o Sanhedrín) celebraron consejo. Después de atar a Jesús con cadenas, lo llevaron y lo entregaron a Pilatos.

“Pilatos le pregunto: ‘¿Eres tú el rey de los judíos?’ Jesús respondió: ‘Así es, como tú lo dices’. Como los jefes de los sacerdotes acusaban a Jesús de muchas cosas, Pilatos volvió a preguntarle: ‘¿No contestas nada? ¡Mira de cuántas cosas te acusan!’” Pero Jesús ya no le respondió, de manera que Pilatos no sabía qué pensar. Cada año, con ocasión de la Pascua, Pilatos solía dejar en libertad a un preso, a elección del pueblo. Había uno, llamado Barrabás, que había sido encarcelado con otros revoltosos por haber cometido un asesinato en un motín.

Cuando el pueblo subió y empezó a pedir la gracia como de costumbre, Pilatos les preguntó: “¿Quieren que ponga en libertad al rey de los judíos?” Pues Pilatos veía que los jefes de los sacerdotes le entregaban a Jesús por una cuestión de rivalidad.

Pero los sumos sacerdotes incitaron a la gente a que pidiera la libertad de Barrabás. Pilatos les dijo: “¿Qué voy a hacer con el que ustedes llaman rey de los judíos? La gente gritó: ‘¡Crucifícalo!’ Pilatos les preguntó: ‘Pero ¿qué mal ha hecho?’ Y gritaron con más fuerza: ‘¡Crucifícalo!’”

El testigo Lucas se manifiesta de manera similar.

“El Consejo en pleno se levantó y llevaron a Jesús ante Pilatos. Allí empezaron con sus acusaciones: ‘Hemos comprobado que este hombre es un agitador. Se opone a que se paguen los impuestos al César y pretende ser el rey enviado por Dios. Entonces, Pilatos lo interrogó en estos términos: ‘¿Eres tú el rey de los judíos?’ Jesús le contestó: ‘Tú eres el que lo dice’.

“Pilatos se dirigió a los jefes de los sacerdotes y a la multitud. Les dijo: ‘Yo no encuentro delito alguno en este hombre’. Pero ellos insistieron: ‘Está enseñando por todo el país de los judíos y sublevando al pueblo. Comenzó en Galilea y ha llegado hasta aquí’.

“Al oír esto, Pilatos preguntó si aquel hombre era galileo. Cuando supo que Jesús pertenecía a la jurisdicción de Herodes, se lo envió, pues Herodes se hallaba también en Jerusalén por aquellos días.”

Es, como se ha visto, que el testigo Lucas es quien declara que Jesús fue enviado por Poncio Pilatos ante Herodes Antipas.

El testigo Juan declara.

“Llevaron a Jesús de la casa de Caifás al tribunal del goberna- dor romano. Los judíos no entraron para no quedar impuros, pues ése era un lugar pagano, y querían participar en la comida de la Pascua. Entonces, Pilatos salió, donde estaban ellos, y les dijo: ‘¿De qué acusan a este hombre?’

“Le contestaron: ‘Si éste no fuera un malhechor, no lo habríamos traído ante ti’. Pilatos les dijo: ‘Tómenlo y júzguenlo según su ley.’ Los judíos contestaron: ‘Nosotros no tenemos la facultad para aplicar la pena de muerte’.

“Con esto se iba a cumplir la palabra de Jesús dando a entender qué tipo de muerte iba a sufrir.

“Pilatos volvió a entrar en el palacio, llamó a Jesús y le preguntó: ‘¿Eres tú el rey de los judíos?’ Jesús contestó: ‘¿Viene de ti esta pregunta o repites lo que te han dicho otros de mí?’ Pilatos respondió: ‘¿Acaso soy yo judío?’ Tu pueblo y los jefes de los sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?’”

“Jesús contestó: ‘Mi realeza no procede de este mundo. Si fuera rey como los de este mundo, mis guardias habrían luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reinado no es de acá’”.

“Pilatos le preguntó: ‘Entonces ¿tú eres rey?’ Jesús respondió: ‘Tú lo has dicho: yo soy Rey. Yo doy testimonio de la verdad, y para esto he nacido y he venido al mundo. Todo el que está del lado de la verdad escucha mi voz’. Pilatos dijo: ‘¿Y qué es la verdad?’”

Éste es el momento más críptico del breve diálogo entre estos dos hombres. La aseveración de una verdad inentendible para Pilatos y la pregunta que todavía resuena y que no ha encontrado res- puesta después de dos mil años. ¿Quid est veritas?

Prosigue Juan. “Dicho esto, salió de nuevo donde estaban los judíos y les dijo: ‘Yo no encuentro ningún motivo para condenar a este hombre. Pero aquí es costumbre que en la Pascua yo les devuelva a un prisionero. ¿Quieren ustedes que ponga en libertad al Rey de los Judíos?’ Ellos empezaron a gritar: ‘¡A ése no! Suelta a Barrabás’. Barrabás era un bandido”.

El informante Jaim Cohen nos da su versión

“Jesús fue juzgado en el tribunal de Poncio Pilatos, el gobernador romano, y él fue quien lo condenó a la crucifixión. Éste es un hecho común a los cuatro Evangelios, y nadie lo pone ya en duda.

“Jesús fue entregado al tribunal romano por los judíos, y también respecto a este hecho coinciden todos los Evangelios, lo que no significa nada especial, pues ya vimos que los judíos recibieron a Jesús en custodia de manos de los romanos que lo habían arresta- do, y debían devolverlo a sus manos.”


Verónica Mondragón

2011-04-03 05:00:00

Fuente: (Excelsion de México) http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=726963&rss=1&utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter

domingo, 27 de marzo de 2011

Libia y el costo de la guerra



¿Cuánto cuesta cada despegue de un avión de combate?

La operación "Odisea del Amanecer" contra las fuerzas de Muamar Gadafi en Libia muestra que los problemas fiscales de los países desarrollados no afectan el lanzamiento de misiones militares.

Mientras se recorta el gasto social y se congelan salarios y pensiones estatales citando dificultades financieras insoslayables, los operativos militares se llevan adelante con un simple cálculo de costos.

En el máximo deudor planetario, Estados Unidos, se estima que el costo de los misiles de un solo día asciende a unos US$100 millones: una operación prolongada costaría varios miles de millones.

En el Reino Unido, que vive bajo la sombra de unos de los recortes fiscales más drásticos de la Unión Europea, UE, se estima que cada misil cuesta unos US$700.000, mientras que una salida del avión de combate Tornado se sitúa en unos US$40.000.

Hasta en Grecia, que debió ser rescatada por la UE y el Fondo Monetario Internacional, FMI, el año pasado, un canal televisivo puso esta semana el grito en el cielo al calcular que aún la marginal participación griega en el conflicto costaría un millón de euros por día.

"Es un despropósito. Hay una especie de tabú a la hora de hablar del costo de un conflicto. Las prioridades de la clase política en muchos países es deplorable", señaló a BBC Mundo Chris Nineheam portavoz de la organización Stop the War Coalition en Londres.

Diferentes escalas

Ajustes de países europeos participantes en el operativo.

*Reino Unido: recortes de unos US$130.000 millones.

*Francia: recortes de unos US$60.000 millones en los próximos tres años.

*España: aumentos impositivos, congelamientos salariales, recorte de inversión fiscal y reducción de beneficios jubilatorios.

*Grecia: tres paquetes de ajuste a cambio de rescate de US$146.000 millones de UE y FMI.

Más allá de la polémica sobre las razones diplomáticas o humanitarias para intervenir en Libia, lo cierto es que el tema económico no parece figurar entre las prioridades a la hora de tomar decisiones.

Muy diferente ha sido el discurso político en Occidente sobre gasto social desde el estallido financiero de 2008.

El legado de masivos déficit fiscales ha llevado a muchos gobiernos de la UE a apuntar contra diversos pilares del modelo social inclusivo europeo porque son "financieramente" insostenibles.

El primer ministro británico David Cameron, que ha liderado diplomáticamente el operativo contra Gadafi, justificó los recortes anunciados el año pasado (unos $120.000 millones en los próximos cuatro años) diciendo que "nuestro estilo de vida va a tener que cambiar".

"Estos recortes se presentaron como inevitables. No había dinero en la caja. Pero parece que para una intervención en Libia sí hay dinero", señala Nineheam de Stop the War Coalition.

En Estados Unidos la cámara de representantes aprobó una reducción presupuestaria de más de US$60.000 millones en febrero.

En la eurozona países que participan del operativo como España o Grecia no han dudado en cortar servicios públicos para lidiar con sus respectivas crisis fiscales.

Una cuestión de tiempo

"Parece que el estado es suficientemente grande para imponer militarmente su voluntad en el Medio Oriente y es muy chico para salvar una biblioteca pública del recorte."

Nick Nineheam de Stop the War Coalition

El costo de esta intervención dependerá en gran medida de su duración.

Si el conflicto dura días el costo será perfectamente absorvible, pero si se prolonga durante semanas y meses el gasto militar se disparará.

Un ex miembro del Pentágono, Dov Zkaheim estimó que el Departamento de Defensa necesitará enviar un pedido de fondos de emergencia al congreso si el costo militar de la operación en Libia llega a los 1.000 millones de dólares.

Este miércoles el gobierno británico presenta su nuevo presupuesto y, aunque no se esperan nuevos recortes, la austeridad gubernamental estará abierta a cuestionamientos.

"Se dice que el estado es demasiado grande y hay que achicarlo, pero parece que el estado es suficientemente grande para imponer militarmente su voluntad en el Medio Oriente y es muy chico para salvar una biblioteca pública del recorte", señala Nineheam de Stop the War Coalition.

En gran medida, este tema cobrará relevancia en el clima de austeridad fiscal que viven los países desarrollados dependiendo de la duración del conflicto.

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/03/110322_libia_gasto_militar_economia_mj.shtml

domingo, 20 de marzo de 2011

2011, Odisea del Amanecer


Comenzó en la tarde de ayer, cuando un avión francés atacó a blindados de Khadafi. Desde buques británicos y norteamericanos dispararon cientos de misiles contra las defensas antiaéreas. Khadafi desafió a los aliados con un contraataque.

Por Eduardo Febbro

Desde París

Muammar Khadafi, el tirano preferido de Occidente –después de Saddam Hussein– amanece bajo el rugido de los aviones y las bombas de sus antiguos socios de negocios. Al principio de la tarde de ayer, un avión francés sobrevoló el cielo libio y a las 16.45 GMT la primera bomba europea cayó en suelo libio e hizo blanco contra un vehículo militar. “Era un vehículo enemigo que amenazaba a la población civil”, explicó el portavoz del estado mayor de las fuerzas armadas francesas, Thierry Bruckhard. Así comenzó el operativo Odisea del Amanecer.

“El coronel Khadafi ha despreciado la advertencia de la comunidad internacional”, dijo el presidente francés Nicolas Sarkozy. Acto seguido, Francia emprendió sola la primera fase de la intervención militar en Libia respaldada en la base jurídica de la resolución 1973 de la ONU votada el jueves y precedida de una inenarrable serie de bravuconadas y provocaciones mutuas, aproximaciones, crímenes y regateos diplomáticos que condujeron al desenlace de ayer.

Todo apuntaba a pensar que París lideraría la acción y que se internaría sin otro apoyo que el de Londres en la neutralización de los objetivos libios. “Resulta claro que Francia asume el liderazgo de la acción militar en el cielo libio”, dijo el primer ministro belga, Yves Lanterne. Pero horas después, Gran Bretaña y Estados Unidos se sumaron al protagonismo. Sus barcos de guerra y submarinos lanzaron 110 misiles, esencialmente Tomahawk, contra las baterías antimisiles libias. Luego Gran Bretaña sacó sus aviones, que se agregaron a los 20 franceses (Rafale y Mirage 2000D) que abrieron la ofensiva. Así, tres de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU asumieron la plena responsabilidad operativa de la nueva campaña contra un régimen árabe. Khadafi les respondió amenazando con atacar “blancos civiles en el Mediterráneo”.

La intervención comenzó justo después de que concluyera la cumbre organizada en París por el presidente francés y a la cual acudieron Estados Unidos, la Unión Europa, la Unión Africana, la Liga Arabe y el secretario general de las Naciones Unidas, Ban ki-Moon. El propósito de este encuentro era sumar aliados para el operativo y validarlo con el más amplio apoyo internacional posible. Sin embargo, aparte de París, Londres y Washington, los demás aliados no se han mostrado muy demostrativos. La presencia específicamente árabe o africana es puramente simbólica. La Liga Arabe respaldó la imposición de una zona de exclusión aérea aprobada el jueves pasado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas pero, hasta ahora, el único país árabe que prometió suministrar aviones a la coalición fue Qatar. Los demás no han precisado su grado de colaboración.

Esta será, según los términos del comunicado final de la cumbre, “diferenciada”. Los países que participaron en la reunión se comprometieron a “actuar colectivamente y de forma resuelta para dar pleno efecto” a la resolución”, dice la declaración difundida por la presidencia francesa. Nicolas Sarkozy aseguró ayer que “nuestras fuerzas aéreas se opondrán a cualquier agresión de los aviones del coronel Khadafi contra la población de Benghazi”. El primer ministro británico, David Cameron, repitió en París que Muammar Khadafi “ha masacrado a su propio pueblo. Por consiguiente, el tiempo de la acción ha llegado”. Cameron no descartó la evidencia de los riesgos que un operativo semejante acarrea. “Es mejor tomar medidas que arriesgarse a las consecuencias de la inacción, que es la matanza de civiles”, dijo Cameron.

Khadafi no piensa lo mismo y sigue asegurando que sí respeta la resolución de las Naciones Unidas 1973. En una suerte de delirio en el que cada parte contribuye con su argumento, el gobierno libio aseguró que “acatamos la resolución y aceptamos un alto el fuego. Pero nada hará mermar nuestro espíritu. Seguiremos luchando contra Al Qaida”.

Junto a Francia y Gran Bretaña, los más obstinados promotores del uso de la fuerza contra Khadafi, España, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Noruega y Grecia forman parte de Odisea del amanecer. Canadá anunció el envío de siete aviones de combate. En París, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, adelantó que Madrid participará con un avión cisterna y cuatro aparatos de combate F18. Zapatero parece muy comprometido con la libertad de Libia y muchísimo menos con el respeto de los derechos fundamentales de los pueblos del Sahara Occidental, ocupados y reprimidos por su vecino estratégico, Marruecos, sin que Madrid o la difusa comunidad internacional levanten un dedo para frenar las atroces violaciones a los derechos humanos.

Pero el veleidoso y alocado coronel Khadafi logró aunar y armar contra él a tres potencias mundiales y una galaxia de invitados al festín armado. Alain Juppé, el ministro francés de Relaciones Exteriores, aclaró ayer que las acciones se mantendrán hasta que Khadafi “cumpla al pie de la letra” con la resolución de la ONU. De esta estructura está ausente la OTAN. La presidencia francesa excluyó desde un principio la inclusión de la Alianza Atlántica en los operativos. Signo claro de que la OTAN no será una protagonista de peso fue la ausencia en París del secretario general del organismo, Anders Fogh Rasmussen. Sin embargo, sí estuvo en París la canciller alemana Angela Merkel, cuyo país no votó a favor de la resolución de la ONU.

El coronel Khadafi se puso ayer el uniforme verbal que en sus épocas supieron usar el ex presidente iraquí Saddam Hussein o el mismo Bin Laden. En una grabación difundida por la televisión libia, Khadafi amenazó con atacar objetivos “civiles y militares” en el Mediterráneo. Al igual que Saddam, que sacrificó a su pueblo bajo las bombas de los ocupantes con su verborragia provocativa, Khadafi dijo que el Mediterráneo se volvió “un verdadero campo de batalla” y calificó los bombardeos aéreos y la lluvia de misiles como una “agresión cruzada injustificada contra el pueblo libio”.

Aunque las bombas hayan ocupado ahora la escena, nada saca la sensación de falta de preparación, de apuro, de negociación de intereses mezquinos y de improvisación que causa este operativo. Francia fue el primer país del mundo en reconocer a la rebelión libia agrupada en el Consejo Nacional Libio de Transición, CNLT, como el “único representante del pueblo libio”. Con términos más ambiguos, la Unión Europea siguió los pasos de Sarkozy unos días más tarde, pero la UE no interviene como tal en el conflicto. Estados Unidos todavía no decidió si reconocerá al Consejo Nacional Libio de Transición, en cuyo nombre se montó la escueta coalición. La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, dijo ayer en París que “el liderazgo árabe y su participación en la operación en Libia es crucial”. Sin embargo, no existe ningún país árabe influyente que, hasta ahora, se haya sumado militarmente a ella. Todo el mundo se esfuerza en ponerlos en la secuencia, pero ellos no están.

Khadafi bombardeó a su pueblo pero no perdió su credibilidad en ese momento, sino muchos años atrás. La había perdido ante la humanidad entera, pero su amigo Tony Blair, su amigo Silvio Berlusconi, su amigo Vladimir Putin y todos los amigos que se fue haciendo a partir de 2003, incluido el mismo Sarkozy, se la restablecieron. Lo abanderaron con una copiosa bienvenida al seno del “mundo libre”. Le compraron petróleo y le vendieron las armas con las que bombardeó a su pueblo.

efebbro@pagina12.com.ar

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-164585-2011-03-20.html

domingo, 13 de marzo de 2011

EEUU y la OTAN pueden repetir en Libia la guerra que desataron en Yugoslavia


Andrei Fediáshin, RIA Novosti

Por fin, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama advirtió directamente al líder libio Maumar Gadafi que su país no excluye ninguna variante de solución a la crisis que afronta Libia, tanto política como militar.

La oposición no logró realizar una revolución en Libia rápida y con pocas pérdidas. Por eso, la perspectiva que se perfila es forzar al dirigente libio Muamar Gadafi huir del país empleando herramientas como la diplomacia extranjera, sanciones internacionales y métodos militares.

A semejanza del esquema yugoslavo

Lo que ocurre ahora en Libia hace recordar los acontecimientos en Yugoslavia a partir de los bombardeos de 24 de marzo de 1999. No sólo el mes y los métodos coinciden, es que las herramientas, incluidos los buques incluso, son los mismos. Queda esperar a que introduzcan una zona de exclusión aérea sobre Libia, como lo hicieron con Yugoslavia a principios de la guerra.

El Consejo de Seguridad de la ONU delibera sobre la situación en Libia a diario y los países miembros demuestran una precipitación y posturas demasiado extrañas.

Por ejemplo, el procurador de la Corte Penal Internacional (CPI), argentino Luis Moreno Ocampo, anunció el 3 de marzo que abría una investigación contra Gadafi, sus hijos y su entorno por presuntos crímenes de lesa humanidad.

Formalmente, tiene razón: el Consejo de Seguridad de la ONU sancionó la investigación ya el 26 de febrero. Como Libia no está entre los firmantes del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, una investigación de este tipo sólo la puede sancionar el Consejo de Seguridad.

La historia con la CPI es bastante curiosa. La resolución sobre su institución fue firmada por todos los 15 países miembros del Consejo de Seguridad, incluidos tres miembros permanentes, EEUU, Rusia y China. Sin embargo, Rusia y EEUU se negaron a ratificar el Estatuto de la Corte y a reconocer su jurisdicción, por lo cual jurídicamente no son miembros.

Rusia, EEUU no reconocen la potestad de la Corte para a juzgar a sus ciudadanos como está estipulado por el Estatuto. Y China no reconoce la Corte como tal.

EEUU incluso insistió en que la resolución estipulara que sus ciudadanos no están sometidos a ningún tipo de jurisdicción de la Corte. Por ejemplo, en el caso de que desembarquen en Libia con una intervención humanitaria o militar.

Su postura resulta totalmente hipócrita: juzgamos a todos pero a nosotros no nos juzga nadie.

Listos para reaccionar

Desde la primera semana de febrero, a las orillas de Libia avanzan fuerzas de EEUU y la OTAN. Para el 4 de marzo el Canal de Suez lo cruzaron, llegando al golfo de Sirte (a la costa de Libia), la nave de asalto anfibia y portahelicópteros USS Kearsarge, el navío de apoyo USS Ponce y el submarino nuclear Scranton que forman parte del grupo de operaciones anfibias de EEUU con el portaaviones Enterprise a la cabeza. Este último se encuentra en la parte norte del Mar Rojo, como para alcanzar Libia con facilidad.

Sólo Rusia y China se pronuncian contra la intervención militar. Los demás miembros del Consejo de Seguridad dicen estar listos “para cualquier eventualidad”, pero reconocen que para la intervención hace falta la sanción de la ONU.

En este sentido, la situación en Libia de nuevo recuerda la de Yugoslavia antes de los bombardeos que la OTAN denominó “Operación Fuerza Aliada” y EEUU “Operación Yunque Noble”. En primavera de 1999 Rusia y China lograron, a pesar de todo, bloquear la resolución de la ONU que autorizó la acción bélica contra Yugoslavia. Pero la OTAN empezó bombardeos sin sanción alguna, violando la Carta de la ONU, guiándose por su propia Carta.

Ésta fue interpretada para aquel caso de tal manera que desde entonces la Alianza puede valerse de ella para cualquier intervención a su antojo. Yugoslavia no había agredido a ningún estado de la OTAN, ni representaba amenaza para ninguno de sus miembros.

A propósito, la decisión de bombardear fue tomada no por un republicano feroz, sino por el presidente demócrata, Bill Clinton. Algunos afirman que la operación bélica en Yugoslavia fue un pretexto para desviar la atención de la opinión pública hacia el escándalo relacionado con Mónica Lewinsky, la negativa del presidente a comparecer ante el Congreso y del posible impeachment.

La situación de Obama es absolutamente diferente. Continúa con dos guerras y no tiene por qué empezar una tercera. Al mismo tiempo, el forzar a huir a Gadafi no debe amenazar con una nueva guerra. Gadafi parece haberse pasado, le apoyan sólo las fuerzas desesperadas que dependen de su régimen.

Pero Obama se enfrentará a un problema nada menos grave que el kosovar: el aumento de precios de petróleo ya amenaza al saneamiento económico lo que reducirá sus posibilidades de reelección el año próximo y esto sí que es un argumento serio.

Motivos y pretextos

Por ahora, la concertación de buques de combate a orillas de Libia es una demostración de fuerza, un método de presión. Para desencadenar una guerra se necesitan causas. O pretextos. La guerra de Afganistán tuvo una causa muy seria, el S-11. A George W. Bush no le quedó otra opción que intervenir en Afganistán.

La guerra de Irak no tuvo una causa honesta, pero tuvo un pretexto: la supuesta fabricación de armas de destrucción masiva por Saddam Hussein. Como resultó, fue toda una mentira.

Por ahora, la intervención en Libia no tiene ningún motivo según el derecho internacional.

Pero Gadafi mismo puede aportar estos motivos. La postura de EEUU de que “no excluimos ninguna variante” y “estamos listos para cualquier eventualidad” significa que si Gadafi continúa la violencia pueden conllevar acciones bélicas.

Mientras tanto, los medios noticiosos anuncian que las fuerzas de Gadafi está recuperando el control sobre las ciudades rebeldes, causando centenares de víctimas. De seguir así, habrá bastante violencia para servir de motivo para la intervención. Los republicanos en el congreso ya exigen intervenir sin reservas.

Los preparativos que se observan ahora en el Mar Mediterráneo no son sólo un nuevo emplazamiento de la Marina estadounidense por si acaso. En un momento determinado, la preparación acarrea inevitablemente acciones activas.

En lo que a los recursos para la llegada de este momento se refiere, ya son bastantes. Los buques que ya se han acercado a Libia son serias herramientas. El buque de asalto anfibio Kearsarge de EEUU es uno de los buques más grandes de este tipo, con desplazamiento de 40.000 toneladas y eslora de 253 metros, con unas decenas de helicópteros, cohetes, barcos y más de dos mil marines.

A propósito, precisamente el Kearsarge actuó en 1999 a orillas de la antigua Yugoslavia, desembarcando a las primeras tropas de EEUU en el territorio de Kosovo. Asimismo, participó en las operaciones contra Yugoslavia el USS Ponce. Y el submarino nuclear Scranton. Los submarinos de este tipo están armados de misiles de crucero y, lo más importante, están equipadas especialmente para operaciones de desembarco secretas en el territorio del adversario.

Los bombardeos de Yugoslavia en 1999 fueron realizados no sólo desde portaaviones de EEUU Theodor Roosevelt, sino también desde las bases en Italia y Francia, desde portaaviones franceses e ingleses, que se encuentran ahora más cerca de Libia que de Yugoslavia en aquel entonces.

A propósito, Londres anunció que para salvar a cerca de 20 petroleros británicos atrapados en el sureste de Libia enviará a esa zona unidades del Servicio Especial Aéreo (SAS), que es la principal fuerza de operaciones del ejército británico, comparable con Navy SEALS de EEUU.

http://sp.rian.ru/opinion_analysis/20110309/148485564.html

miércoles, 9 de marzo de 2011

The end of the 'Washington consensus', El fin del “consenso de Washington”



Colombian President Juan Manuel Santos sent shockwaves through Washington when he told the Financial Times that his nation is holding negotiations with China to build a multibillion dollar "dry canal" that would compete with the Panama Canal. After all, Santos said, China is "the new motor of the world economy".

This deal is charged with politics. Colombia is trying to get the US to pass a long-stalled trade deal. And let us not forget that the original canal was to be the result of an agreement between the US and Colombia. When the Colombians didn't like the deal the US had on offer and threatened to squelch it, Washington supported Panamanian separatist movements and got itself a new country to build a canal with.

But that's all water under the isthmus. Or so we thought.

Whether or not this deal goes through, it highlights the stark contrast between China's foreign economic ventures and those of the United States.

For 30 years, Washington has been shopping a trade-not-aid based economic diplomacy across Latin America and beyond. According to what is generally known as the "Washington consensus", the US has provided Latin America loans conditional on privatisation, deregulation and other forms of structural adjustment. More recently, what has been on offer are trade deals such as the US-Colombia Free Trade Agreement: access to the US market in exchange for similar conditions.

The 30-year record of the Washington consensus was abysmal for Latin America, which grew less than 1% per year in per capita terms during the period, in contrast with 2.6% during the period 1960-81. East Asia, on the other hand, which is known for its state-managed globalisation (most recently epitomised by China), has grown 6.7% per annum in per capita terms since 1981, actually up from 3.5% in that same period.

The signature trade treaty, of course, was the North American Free Trade Agreement (Nafta). Despite the fact that exports to the US increased sevenfold, per capita growth and employment have been lacklustre at best. Mexico probably gained about 600,000 jobs in the manufacturing sector since Nafta took effect, but the country lost at least 2m in agriculture, as cheap imports of corn and other commodities flooded the newly liberalised market.

This dismal economic record prompted citizens across the Americas to vote out supporters of this model in the 2000s. Growth has since picked up, largely from domestic demand, and exports to China and elsewhere in Asia.

Interestingly, the only significant card-carrying members of the Washington consensus left in Latin America are Mexico and Colombia. That explains why Washington was so shocked at Santos' remarks.

Before China "gets" Colombia, there is now a rallying cry that says the US must pass the US-Colombia Free Trade deal – which would make Colombia deregulate its financial services industry, scrap its ability to design innovative policies for development, and open its borders to subsidised farm products from the United States. According to a study by the UN, the agreement will actually make Colombia worse-off by up to $75m, or 0.1% of its GDP.

Ironically, the US's renegade Congress failed to renew trade preferences last week, under which the majority of Colombia's exports enter tariff-free without the conditional terms of US trade deals.

Meanwhile, the Financial Times reports that China has lent over $110bn to developing countries over the past two years, more than the World Bank has made in three years. Relative to the World Bank, these loans come with far fewer "conditionalities" and are going to massive infrastructure projects across Africa and in places like Argentina, Venezuela and, perhaps now, even Colombia.

China is loaning nations money to fund each nation's own priorities for growth and development. China isn't doing so out of altruism; these are not acts of sainthood. China just has a better handle on economic development. Looking at the experience of other East Asian nations and itself, these types of projects are a much better bet than trade deals. China hopes that the projects will jumpstart growth so that nations will be able to supply greater amounts of exports to China, and be a source of Chinese exports. US trade deals, by contrast, seem to have been hijacked by a few interest groups that may benefit in the short term, but have dubious results over time.

The bigger point here is that, even if Colombia gets the sorry trade deal it wants and doesn't get a canal, the United States is literally and figuratively bankrupt in its competition with Chinese finance. Literally, because the US has the largest deficit on the planet and owes a big chunk of that to the Chinese. Figuratively, because the economic model that the US has exported to Latin America hasn't worked. China is funding infrastructure, exploration, science and technology, and all the other things that President Obama says we should be spending on here at home.

Why don't we do that here and enable others to as well?

http://www.guardian.co.uk/commentisfree/cifamerica/2011/mar/07/china-usa

El presidente colombiano Juan Manuel Santos hizo temblar a todo Washington, cuando dijo a The Financial Times que su país está realizando negociaciones con China para construir un “canal seco” multibillonario que competiría con el Canal de Panamá. Después de todo, dijo Santos, China es “el nuevo motor de la economía mundial”.

Este negocio está cargado de política. Colombia está tratando de que EE.UU. apruebe un acuerdo comercial que hace mucho está atorado. Y no olvidemos que el canal original iba a ser el resultado de un acuerdo entre EE.UU. y Colombia. Cuando a los colombianos no les agradó el negocio que EE.UU. ofreció y amenazaron con suprimirlo, Washington apoyó a los movimientos separatistas panameños y obtuvo un nuevo país para construir un canal. Pero ya eso es agua bajo el istmo. O eso creíamos.

Ya sea que este negocio se realice o no, subraya el gran contraste entre las operaciones económicas chinas en el exterior y las de Estados Unidos.

Durante 30 años, Washington ha estado proponiendo en Latinoamérica y más allá una diplomacia económica basada en el comercio, no en la ayuda. Según lo que se conoce generalmente como el “consenso de Washington”, EE.UU. ha entregado a Latinoamérica préstamos condicionados a la privatización, la desregulación y otras formas de ajuste estructural. Más recientemente, lo que se ha ofrecido son acuerdos comerciales como el Acuerdo de Libre Comercio EE.UU.-Colombia: acceso al mercado norteamericano a cambio de condiciones similares.

El historial de 30 años del consenso de Washington ha sido funesto para Latinoamérica, la cual creció menos de 1% anual en términos per cápita durante el período, a diferencia del 2,6% en el período 1960-1981. Asia Oriental, por otra parte, a la cual se le conoce por su globalización administrada por el estado (el epítome más reciente es China) ha crecido 6,7% al año en términos per cápita desde 1981, año en el que obtuvo 3,5%.

El tratado comercial modelo es, por supuesto el Acuerdo de Libre Comercio de Norteamérica (ALCAN). A pesar del hecho de que las exportaciones a EE.UU. se multiplicaron por siete, el crecimiento per cápita y el empleo en el mejor de los casos han resultado mediocres. México probablemente haya ganado 600 000 empleos en el sector manufacturero desde que ALCAN entró en vigor, pero el país ha perdido 2 millones en la agricultura, ya que las importaciones baratas de maíz y otros productos han inundado el mercado recién liberalizado.

Este lúgubre historial económico hizo que los ciudadanos a través de América votaran a partir del 2000 en contra de los proponentes de este modelo. Desde entonces ha aumentado el crecimiento, en gran medida debido a la demanda interna y las exportaciones a China y otras partes de Asia.

Es interesante que los únicos defensores del consenso de Washington en Latinoamérica sean México y Colombia. Eso explica por qué Washington se escandalizó tanto por los comentarios de Santos.

Antes de que China “se apodere” de Colombia, hay ahora un urgente llamado que dice que EE.UU. debe aprobar el acuerdo de libre comercio entre EE.UU. y Colombia –lo cual obligaría a Colombia a desregular su industria de servicios financieros, eliminar su capacidad de diseñar políticas innovadoras para el desarrollo y abrir sus fronteras a los productos agrícolas subsidiados provenientes de Estados Unidos. Según un estudio de la ONU, el acuerdo afectaría a Colombia en $75 millones de dólares, o 0,1% del PIB.

Irónicamente, la semana pasada el Congreso renegado de EE.UU. no renovó las preferencias comerciales, bajo las cuales la mayoría de las exportaciones colombianas no pagan tarifas en EE.UU. sin los términos condicionales de los acuerdos comerciales norteamericanos.

Mientras tanto, The Financial Times informa que China ha prestado $110 mil millones a países en desarrollo durante los últimos dos años, más de lo que el Banco Mundial ha hecho en tres años. En relación con el Banco Mundial, estos préstamos vienen con muchas menos “condicionalidades” y se están dedicando a grandes proyectos de infraestructura en toda África y en lugares como Argentina, Venezuela y, quizás ahora, hasta en Colombia.

China está prestando dinero a naciones para financiar las prioridades de cada cual para su crecimiento y desarrollo. China no lo está haciendo por altruismo; estos no son actos de santidad. Lo que sucede es que China tiene más experiencia en el desarrollo económico. Viendo la experiencia de otras naciones de Asia Oriental y la suya propia, estos tipos de proyectos son una apuesta mucho más segura que los acuerdos comerciales. China espera que los proyectos harán aumentar el crecimiento. De manera que las naciones serán capaces de suministrar mayor cantidad de exportaciones a China y ser un destino de las exportaciones chinas. Por el contrario, los acuerdos comerciales de EE.UU. parecen haber sido secuestrados por unos pocos grupos de interés que pueden beneficiarse a corto plazo, pero con el tiempo sus resultados son dudosos.

Lo más importante aquí es que, incluso si Colombia obtiene el mal acuerdo comercial que desea y no obtiene un canal. Estados Unidos, literal y figurativamente, está en bancarrota en esta competencia con las finanzas chinas. Literalmente, porque EE.UU. tiene el mayor déficit del planeta y le debe un gran trozo de ese déficit a China. Figurativamente, porque el modelo económico que EE.UU. ha exportado a Latinoamérica no ha funcionado. China está financiando infraestructuras, exploración, ciencia y tecnología y todas las otras cosas que el presidente Obama dice que nosotros debiéramos estar haciendo en casa.

¿Por qué no lo hacemos aquí y posibilitamos que otros lo hagan también?

http://bit.ly/h0sf2o

martes, 8 de marzo de 2011

Los amigotes de Kadafi, Gaddafi o como lo quieran llamar

No cabe lugar a dudas, aquí tenemos para elegir la foto (sesión integra con pose incluída) que queramos, todos estos lideres mundiales recibieron al personaje en cuestión con honores de Estado admitiéndolo en la tan cacareada Comunidad Internacional y ahora ni lo conocen. Bueno, asi son las cosas, pero por los frutos los conocereis.




Visita de Gaddafis al Estado francés, durante el cual se firmaron más de 10 millardos de euros, además de la compra y envio de un reactor nuclear a Libia y de la compra de 21 aviones Airbus. Fuente: Berliner Zeitung



Gaddafi y Tony Blayr en el 2007 cuando se sentía muy feliz por el nivel de confianza de las relaciones y por la firma de acuerdos de más de 600 Millones de euros con la empresa BP. Fuente: Berliner Zeitung




En Noviembre del 2010, se encontraron el Ministro de Relaciones Exteriores de Alemania Gudio Westerwelle (FDP Partido Liberal) y Gaddafi en la Cumbre UE-Africa en Tripolis la capital de Libia. Fuente Berliner Zeitung (Copyright: dpa)




Berlusconi y Gadafi en la reunión en la cual paises europeos exigieron la apertura plena de los mercados africanos a las exportaciones europeas. Fuente Berliner Zeitung (Copyright: dpa)


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Muammar al-Gadaffi y su amigo Silvio Berlusconi quien ahora se desentiende




Encuentro Muammar al-Gadaffi con el Presidente de USA Barack Obama durante la cumbre del G-8 en el 2009. Primera vez que un Presidente de los Estados unidos estrechaba la mano del lider de la Revolución Verde. Fuente Berliner Zeitung (Copyright: dpa)




Mientras el dictador libio había sido tratado como un Paria*en el pasado, ahora estaba en la reunióndel G-8, como un huésped bienvenido y homenajeado - gracias a las reservas de petróleo más importantes del mundo. Hoy día vemos como es nuevamente condenado por sus anteriores amigos. Fuente Berliner Zeitung (Copyright: dpa)