jueves, 21 de enero de 2010

El original y la copia

Atilio A. Borón

Para la Concertación el triunfo de la derecha (en realidad, de su variante más virulenta: la pinochetista) en las elecciones presidenciales chilenas podría considerarse como un ejemplo más de una “crónica de una muerte anunciada.” La progresiva asimilación del legado ideológico de la dictadura militar por los principales cuadros de la alianza democristiana-socialista hizo que la diferenciación entre la Concertación y los herederos políticos del régimen militar: Renovación Nacional (su ala “moderada”, si es que un “pinochetismo moderado” puede ser otra cosa que un oxímoron) y la Unión Demócrata Independiente, sus batallones más cavernícolas, fuera desvaneciéndose hasta tornarse imperceptibles para el electorado. Fernando Henrique Cardoso -mejor sociólogo que presidente- gustaba repetir a sus alumnos que “a la larga, los pueblos siempre van a preferir el original a la copia.” Y tenía razón. En este caso, el original era el pinochetismo y su heredero: Sebastián Piñera; la Concertación y su inverosímil candidato, la copia.

¿Constituye esto una injusta exageración? Para nada. Oigamos lo que decía Alejandro Foxley, quien entre 1990 y 1994 se desempeñó como Ministro de Hacienda del gobierno de Patricio Aylwin, ni bien inaugurada la “transición democrática”. En ese cargo Foxley se esmeró en preservar y profundizar el rumbo económico impreso por la dictadura. Senador por la Democracia Cristiana entre 1998 y 2006 y Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Michelle Bachelet entre el 2006 y el 2009, toda su actuación pública estuvo marcada por una incondicional sumisión a las orientaciones establecidas por Washington y sus representantes locales en Chile.

Este altísimo personero de la Concertación declaraba en Mayo de 2000 que “Pinochet realizó una transformación, sobre todo en la economía chilena, la más importante que ha habido en este siglo. Tuvo el mérito de anticiparse al proceso de globalización... Hay que reconocer su capacidad visionaria (para) abrir la economía al mundo, descentralizar, desregular, etc. Es una contribución histórica que va perdurar por muchas décadas en Chile... Además, ha pasado el test de lo que significa hacer historia, pues terminó cambiando el modo de vida de todos los chilenos para bien, no para mal. Eso es lo que yo creo, y eso sitúa a Pinochet en la historia de Chile en un alto lugar” [1]. ¡Pinochet visionario, Pinochet creador del Chile moderno, Pinochet cambiando a Chile, para bien! Los horrores del pinochetismo con su secuela de miles de muertos, desaparecidos, torturados, asesinados, las libertades conculcadas, el terrorismo de Estado y la violación sistemática de los derechos humanos: todo es mañosamente invisibilizado en la sofistería del tecnócrata “progresista”.

Con dirigencias que sostenían un discurso como éste (que muchos compartían si bien pocos se atrevían a manifestar con tanto descaro) y con políticos que, en muchos casos, fueron abiertamente golpistas y facilitadores del zarpazo que perpetraría Pinochet en 1973 (cosa que algunos parecen haber olvidado), ¿podía la Concertación ser creíble como una alternativa superadora del pinochetismo? En realidad, lo que habría que encontrar es la razón por la cual la ciudadanía chilena no se decidió mucho antes a sustituir la copia por el original.

Pero la continuidad entre el pinochetismo y sus sucesores “democráticos” no se verifica sólo en la admiración, abierta o vergonzante, por la obra y el legado histórico de Pinochet. También se demuestra en las políticas económicas “pro mercado” y “pro inversión” (y, por lo tanto, “antijusticia y antiequidad”) implementadas por la Concertación a lo largo de dos décadas y en el supersticioso respeto por la Constitución de 1980, una obra maestra del autoritarismo y formidable barrera contra cualquier pretensión seria de democratizar la vida política chilena. En sus treinta años de vida ese cuerpo constitucional sólo experimentó reformas marginales, la más importante de las cuales fue la reducción del mandato presidencial a cuatro años y la imposibilidad de una inmediata reelección. Pero la camisa de fuerza que esclerotizó un sistema partidario que en las elecciones del pasado domingo terminó de morir, el régimen binominal, permaneció incólume al igual que las escandalosas prerrogativas de unas fuerzas armadas que, aún hoy, distan mucho de estar supeditadas al poder civil [2]. Esa Constitución hace que Chile incurra en un exorbitante gasto militar, varias veces superior, por ejemplo, al de Venezuela, cuya cuantía desvela los sueños de la Secretaria de Estado Hillary Clinton.

Con el triunfo de Piñera el sistema partidario urdido por el régimen pinochetista fue herido de muerte. La implosión de la Concertación parece ser su destino inexorable, y con ello el fin de su espurio bipartidismo. Una parte importante de la democracia cristiana se acercará al nuevo gobierno mientras que otro sector procurará encontrar un difícil y poco promisorio camino propio. No muy diferentes son las perspectivas que enfrenta el socialismo chileno, escindido entre un sector mayoritario que se adhirió sin reservas al neoliberalismo y otro, muy minoritario, que aún conserva una cierta fidelidad al noble legado de Salvador Allende, que debe de estar revolcándose en su tumba al ver lo que hicieron sus supuestos herederos políticos. El futuro del PS no parece muy distinto del que tuvo en su momento el Partido Radical chileno, poderoso en los años treinta y cuarenta para luego languidecer hasta su completa irrelevancia. Veinte años de gobiernos “progresistas” no fueron suficientes para consolidar un bloque histórico alternativo, pero lograron unificar a una derecha que ahora se enseñorea de la vida política del país, completando exitosamente un tránsito desde el predominio económico-financiero -fomentado por las políticas económicas de sus predecesores en La Moneda- hacia la preeminencia política.

La supremacía derechista se verá facilitada por la descomposición del polo del “centro izquierda” y su atomización en varios partidos, ninguno de los cuales, al menos hoy, tendría condiciones de desafiar la hegemonía de la derecha. Queda por ver de qué forma reaccionará el heterogéneo espacio político que se encolumnó tras la candidatura de Marco Enríquez Ominami, cuyo desempeño en la primera vuelta electoral barrió con todos los pronósticos alcanzando un notable 21 por ciento de los votos, principalmente de los jóvenes. Un dato nada menor que habla con elocuencia de la frustración ciudadana es el desinterés por la política de los jóvenes: se calcula que unos tres millones y medio de ellos no se registraron para votar, desalentados por la despolitización que la Concertación promovía en la gestión de los asuntos públicos. De haberlo hecho, los resultados del pasado domingo bien podrían haber sido diferentes, pero esto ya es un ejercicio contrafactual que no viene al caso proseguir aquí. A guisa de ejemplo: en el rico distrito de Las Condes se registró para votar algo más del cincuenta por ciento de los jóvenes entre 18 y 19 años. En cambio, en la comuna obrera de La Pintana sólo 300 de los más de 8.000 jóvenes que allí viven hicieron lo propio, es decir, poco más del 3 por ciento. En resumen: Chile tiene un electorado envejecido, cada vez más conservador, con pocos jóvenes que, además, sobrerepresentan a los sectores más acomodados de la sociedad chilena [3].

La derrota de la Concertación pone de manifiesto los límites del llamado “progresismo”, una suerte de tercera vía que habiendo fracasado estruendosamente en Europa –sobre todo en el Reino Unido y Alemania- procuró, sin éxito, tener mejor suerte en América Latina. Lo que caracteriza a los gobiernos de ese signo político es su incondicional sometimiento a las fuerzas del mercado y la debilidad de su vocación reformista, carente de la osadía necesaria para traspasar las fronteras trazadas por el capitalismo neoliberal. Una de las claves para entender las desventuras electorales del centro izquierda en esta parte del mundo la ofrece la dispar fortuna que la separa de los gobiernos que emprendieron con decisión el camino de las reformas -sociales, económicas e institucionales- como Venezuela, Bolivia y Ecuador. Mientras que éstos parecen ser máquinas imparables de ganar elecciones por cifras abrumadoras, en Chile el progresismo ha sido derrotado al paso que en la Argentina y Brasil se enfrenta a la eventualidad de ser desalojado del poder en los próximos recambios presidenciales. Conclusión: si un gobierno quiere ser ratificado en las urnas el camino más seguro es avanzar sin dilaciones ni titubeos por el camino de las reformas y, de ese modo, cristalizar una base social de apoyo popular que le permita triunfar en las contiendas electorales. Quienes no estén dispuestos a seguir este curso de acción pavimentan con su claudicación el camino para la restauración de la derecha.

Una última consideración: la derrota de la Concertación gravitará y mucho en el escenario sudamericano. Las cosas se pondrán más difíciles para los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Cuba; la ampliación del MERCOSUR con la plena incorporación de Venezuela sufrirá renovados tropiezos, si bien no de manera directa puesto que Chile no es miembro pleno de ese acuerdo; y con el triunfo de Piñera el bloque derechista controla, con la honrosa excepción del Ecuador, todo el flanco del Pacífico latinoamericano. Además, el “efecto demostración” del desenlace electoral chileno podría llegar a ejercer un cierto (y negativo) influjo sobre las elecciones presidenciales de octubre de 2010 en Brasil y las que tendrán lugar el año siguiente en Argentina, en ambos casos dando pábulos a los candidatos de la derecha.

Por otra parte, la belicista contraofensiva imperial de Estados Unidos (Cuarta Flota, bases militares en Colombia, golpe en Honduras, reconocimiento de las fraudulentas elecciones de ese país, etcétera) contará a partir de marzo con un nuevo aliado, liberado de cualquier compromiso, aunque sea retórico, con el proyecto emancipatorio latinoamericano. Hay que recordar que aún bajo los gobiernos “progres” de la Concertación el papel que éstos desempeñaron fue siempre el de un operador privilegiado de Washington en América del Sur . En la Cumbre de Mar del Plata que culminó con el naufragio del ALCA las voces cantantes a favor de ese acuerdo fueron las de Ricardo Lagos y Vicente Fox, bajo la complacida mirada de George W. Bush. Ahora esa tendencia “aislacionista” -y, en el fondo, antilatinoamericana- se acentuará aún más, revirtiendo una profunda vocación latinoamericana que Chile supo tener y que bajo la presidencia de Salvador Allende llegó a su apogeo. Pero ese país ha cambiado, “para bien” como lo recordaba el ex Canciller de la Concertación y hoy es el verdadero campeón del neoliberalismo, título ganado entre otras cosas mediante la firma de tratados bilaterales de libre comercio que regulan sus relaciones económicas con más de 70 países.

Desde la época de la dictadura militar el desdén de La Moneda por América Latina ha sido proverbial y continúa hasta el día de hoy. Una muestra rotunda de este desinterés la brinda el hecho de que Chile prefiere importar petróleo desde Nigeria antes que hacerlo desde Venezuela o llegar a un acuerdo con Bolivia. Hace apenas un par de días Sebastián Edwards, uno de los publicistas del neoliberalismo latinoamericano y seguramente futuro consultor del nuevo gobierno, ratificaba la vigencia de la doctrina pinochetista diciendo que “económicamente nuestro futuro está en el mundo y no en América Latina. Debemos dejar de compararnos con nuestros vecinos. América Latina es nuestra geografía; nuestras aspiraciones deben ser llegar a ser como los países de la OCDE” [4]. Por eso los necesarios procesos de integración supranacional actualmente en marcha en América Latina -desde el MERCOSUR hasta la UNASUR, pasando por el Banco del Sur y otras iniciativas semejantes que el imperio invariablemente se ha esmerado en postergar o desbaratar- no habrán de cobrar nuevos bríos con Piñera instalado en La Moneda.

Con Frei las cosas no hubieran sido muy diferentes, pero al menos éste tenía un vago compromiso con el electorado que en el caso de su contendiente no existe. Lo que hay detrás de Piñera, en cambio, es la rabiosa gritería de sus partidarios celebrando la victoria de su candidato con imágenes y bustos de Pinochet y cánticos exhortando a acabar de una buena vez con los “comunistas” infiltrados en el gobierno de la Concertación. Nada nuevo bajo el sol. La década no podía haber comenzado peor. Más que nunca en tiempos como estos adquiere vigencia, para quienes quieren cambiar un mundo que se ha vuelto insoportable y no solo insostenible, aquel sabio consejo de Gramsci: “pesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad”.


[1] Cf. Cosas, 5 de Mayo del 2000. Reproducido en Marcos Roitman Rosenmann, Pensar América Latina. El Desarrollo de la sociología latinoamericana (Buenos Aires : CLACSO, 2008)

[2] Sobre el carácter eternamente inconcluso de las transiciones democráticas en América Latina remitimos al lector a nuestro Aristóteles en Macondo. Notas sobre el fetichismo democrático en América Latina (Córdoba: Ediciones Espartaco, 2009)

[3] Ver “ El espejismo del voto voluntario”, que Qué pasa?, http://www.quepasa.cl/articulo/19_1944_9_2.html

En ese mismo reporte se consigna que “los investigadores chilenos Alejandro Corvalán y Paulo Cox concluyen que la proporción de jóvenes chilenos del quintil más pobre, entre 18 y 19 años, que se inscribe en los registros electorales, es la mitad de la que lo hace en el quintil más rico.”

[4] Cf. El Mercurio, Martes 19 de Enero de 2010, p. B-14.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=99096

sábado, 16 de enero de 2010

Barack Obama, debilitado

SAMI NAÏR

La elección de Barack Obama, resultado de una campaña electoral centrada enteramente en una fuerte e inesperada movilización ciudadana al margen del Partido Demócrata, levantó grandes esperanzas tanto en Estados Unidos como en el mundo entero. Un año después de la entrada en funciones del nuevo presidente, no podemos sino constatar que el balance general es más bien amargo. Se han producido evidentemente avances significativos, como el retorno a una concepción multilateral de las relaciones internacionales (¿pero acaso podía ser de otro modo?), el restablecimiento de un diálogo cultural con el mundo árabe-musulmán, la asunción del liderazgo durante las reuniones del G-20, la normalización de las relaciones con Rusia mediante el nuevo despliegue no ofensivo del programa antimisiles en Europa, el aligeramiento del embargo a Cuba y la propuesta de diálogo con este país, la proyección inteligente de la imagen de Estados Unidos en el mundo, el mestizaje más pronunciado de la estructura de poder político-institucional en el país y, por último, la adopción de un plan de seguridad muy edulcorado, aunque importante para los 45 millones de ciudadanos estadounidenses desprovistos de cobertura social. Todos estos elementos hacen, sin duda alguna, aún más legítima la concesión del premio Nobel al primer presidente negro de Estados Unidos. Pero el mundo es un campo de fuerzas, y las buenas intenciones no se traducen necesariamente en acciones concretas. En realidad, Obama está fracasando en la mayoría de las grandes cuestiones.

En la cuestión china, los dirigentes de Pekín han impuesto de facto la paridad dólar-yuan al presidente norteamericano, puesto que es lo único que les importa en el contexto del libre intercambio mundializado. Por eso entraron en la Organización Mundial del Comercio. Hoy en día se permiten incluso denunciar el proteccionismo norteamericano impuesto a sus mercancías. No cabe duda de que su posición es muy fuerte: tienen en sus manos más del 80% de los bonos del Tesoro estadounidense, y pueden en todo momento pedir la creación de una nueva moneda internacional en lugar del dólar en caso de que EE UU quisiera imponerles una devaluación del yuan. En cuanto a los derechos humanos, ya no es asunto para tratar con EE UU, si no es de cara a la galería.

Afganistán está metido en un lodazal. No hay perspectivas de que se produzca ninguna victoria militar significativa sobre los talibanes, y se ha prorrogado el régimen corrompido de Karzai (aliado de facto de los integristas), a pesar de la reprobación internacional y de la oposición interna; los aliados occidentales, enrolados en una OTAN convertida en ejército norteamericano de sustitución, están consternados por la falta de estrategia clara de los estadounidenses; Obama quiere contentar a la vez a sus palomas y a sus halcones; vacila, y acaba aumentando el contingente sin fijar objetivos claros para la retirada.

En Pakistán, país contaminado inevitablemente por Afganistán, se instala el caos progresivamente. Si el régimen actual no logra restablecer la seguridad, al menos en las grandes ciudades, todo hace pensar que acabará hundiéndose en provecho de una nueva dictadura militar, solución que es un mal menor a ojos tanto de los norteamericanos como de la comunidad internacional, ya que nadie quiere de ninguna manera ver cómo el arma nuclear paquistaní acaba en manos de los islamistas locales. Frente a Irán, se alza una debilidad estructural: aunque divididos, los dirigentes iraníes saben que, al menos de forma coyuntural, el gigante norteamericano no es más que un "tigre de papel" (como decía Mao Zedong) enredado en Irak, en Afganistán, y en Oriente Próximo. Tienen, por tanto, margen en la negociación, que dirigen además con maestría...

Pero el fracaso más rotundo se ha producido en Oriente Próximo. Allí, estamos simplemente ante una capitulación en toda regla frente al lobby proisraelí de Washington, cuya cabeza de fila es, sin lugar a dudas, Hillary Clinton. Nadie imaginaba, sobre todo después del discurso de El Cairo, que Obama sería humillado hasta tal punto por su propia secretaria de Estado, quien dio su aprobación, durante su viaje a Israel en noviembre de 2009, a la construcción de nuevas colonias. Dejemos de lado la cuestión coreana, que atañe en realidad al paquete de negociaciones con China. ¿Por qué Obama ha llegado hasta aquí? Las respuestas son múltiples, pero podemos señalar al menos dos: jamás ha recibido realmente el apoyo del aparato del Partido Demócrata, y la retórica con la que ganó la presidencia, esencialmente identitaria y civilizadora, carecía de un análisis lúcido sobre las causas y efectos de la decadencia de EE UU. ¿Podrá enderezar el timón? Lo deseamos por él y el mundo.

La cooperación entre Rusia y Turquía pasa por el Cáucaso

Ilgar Velizade, RIA Novosti

La reciente visita del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, marcó nuevas pautas para potenciar la estrecha cooperación económica que desarrollan Rusia y Turquía desde hace varios años.

Y aunque el intercambio comercial entre ambos países se redujo un 40% a raíz de la crisis económica mundial, Turquía sigue siendo uno de los socios económicos más importantes de Rusia, aventajando incluso a Estados Unidos y al Reino Unido.

Moscú y Ankara tienen planes ambiciosos y aspiran incrementar su comercio bilateral hasta US$100.000 millones en el plazo de cinco años.

Tras la firma de convenios sobre la participación de Turquía en la realización del gasoducto South Stream (Corriente Sur) y la cosntrucción de un segundo ramal para el gasoducto existente Blue Stream 2 (Corriente Azul 2) a través del territorio turco, ahora, Rusia y Turquía deben cumplir una tarea más complicada, es decir, hacer realidad los planes previstos.

Probablemente, en la cita de Moscú, las partes volvieron discutir asuntos sobre la construcción del oleoducto Samsun-Ceyhan. Desde los últimos años, Turquía en reiteradas ocasiones ha invitado a Rusia a participar en este proyecto que empezó a desarrollarse en 2007 y debe concluir en 2011. Pero la parte rusa todavía no ha dado una respuesta afirmativa.

No pocos esfuerzos habrá que hacer para realizar el acuerdo bilateral suscrito el pasado mes de agosto sobre la construcción de la primera central nuclear en Turquía con tecnología rusa, que prevé la construcción de cuatro reactores de 1200 megavatios de potencia cada uno.

De acuerdo a los protocolos bilaterales firmados durante la visita del primer ministro ruso Vladímir Pútin a Ankara (agosto de 2009), la central nuclear se construirá en las proximidades del poblado Akkuyu, sobre la costa del mar Mediterráneo.

Según varias fuentes, el consorcio ruso Power Machines prepara propuestas para participar en proyectos de construcción de centrales termoeléctricas y hidroeléctricas en Turquía. Se trata de la central termoeléctrica Afsin-Elbistan (4 bloques de 300 MW cada uno), la central termoeléctrica Orhaneli (1 bloque de 200 MW), la central hidroeléctrica Pembelik (2 bloques de 54 MW cada uno), la central hidroeléctrica Derekoy (3 bloques de 35 MW cada uno). Además, el consorcio también está interesado en suministrar las turbinas para la central nuclear turca (4 bloques de 1,2 gigavatios cada uno).

Para realizar estos planes es necesario garantizar vías de transporte fiables del respectivo equipo y maquinaría para las obras de construcción, entre otras cosas.

Rusia y Turquía tienen intenso tráfico marítimo. Decenas de toneladas de cargas se transportan diariamente por el mar Negro desde los puertos rusos hacia los turcos y viceversa.

Sin embargo, para realizar obras de construcción tan importantes con mayor eficacia se necesita un sistema estable de transporte terrestre. Después de que Rusia y Georgia suspendieran sus relaciones, es posible organizar el transporte sólo a través del territorio de Azerbaiyán y Armenia, lo que, a su vez, requiere arreglar el conflicto de Alto Karabaj.

Durante todo el año pasado, los mandatarios de Azerbaiyán y Armenia se reunieron en varias ocasiones, con la participación de Rusia como mediadora. A veces, daba la impresión de que las partes estaban a punto de firmar un acuerdo que impulsaría la normalización de las relaciones bilaterales. Pero estas esperanzas no llegaron a ser realidad.

De otro lado, Armenia y Turquía alcanzaron un progreso notable en la solución de sus problemas. Hace poco, el Tribunal Constitucional de Armenia convalidó los protócolos turco-armenios que estipulan normalizar las relaciones bilaterales. Ahora le toca a Turquía dar los pasos correspondientes.

Según sus máximos dignatarios Ankara ratificará los protocolos con Armenia siempre y cuando esta nación devuelva los territorios ocupados pertenecientes a Azerbaiyán.

Sin embargo, hace poco, el titular de Asuntos Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, anunció, durante su visita al Reino Unido, que "el Gobierno turco hace todo lo posible para aprobar los protocolos sin condiciones previas".

"Queremos crear una región en que sea posible viajar tranquilamente en coche desde Bakú, capital de Azerbaiyán, hasta la ciudad turca de Kars atravesando Alto Karabaj, Ereván y Najichevan", añadió. Pero resulta imposible hacerlo sin tener en cuenta la postura de Azerbaiyán.

A juzgar por todo, el Kremlin decidió explicar a Armenia las oportunidades que obtendría esta república caucasiana al aceptar las condiciones formuladas por los países copresidentes del grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) liberando cinco de las siete zonas ocupadas de Azerbaiyán.

Este es el tema central de la agenda del viaje que el titular ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, realiza a Armenia. Bakú está a la expectativa, sin adelantarse al desarrollo de los acontecimientos.

Los políticos turcos, después de visitar Moscú, suelen viajar a la capital de Azerbaiyán o llamar por teléfono a altos cargos del Gobierno de este país para consensuar sus posturas con el más allegado aliado de la región. A raíz de la visita del primer ministro turco a Rusia, en la situación actual es muy probable una llamada telefónica entre Moscú y Bakú.

http://sp.rian.ru/analysis/20100115/124706284.html

lunes, 4 de enero de 2010

La Admirable Lucha del Pueblo Saharaui

Mario Amorós
Mundo Obrero

“No tengo confianza en el Gobierno español, porque siempre ha apoyado a Marruecos y su plan de autonomía para el Sáhara Occidental. No denuncia las violaciones de derechos humanos que se cometen contra esta población, que, hasta hace poco, era española. No sé si ha habido un trato entre España y Marruecos. Lo que pienso es que nada ha cambiado, porque España siempre ha apoyado a Marruecos. Lo que me alimentaba durante todos estos días era el apoyo del pueblo español”.

Estas palabras de la Pasionaria saharaui, Aminetu Haidar, a su regreso a El Aaiún el 18 de diciembre, definen la situación actual de su pueblo: represión del régimen marroquí, que ocupa ilegalmente este territorio desde el otoño de 1975; indiferencia del Gobierno socialista español, que renuncia a ejercer el papel de “potencia descolonizadora” que le impone la legalidad internacional, y apoyo a la causa saharaui de la inmensa mayoría de la sociedad española. Este respaldo se canaliza desde hace años en centenares de asociaciones que confluyen en la plataforma estatal CEAS-Sahara y se expresa en las caravanas de solidaridad a los campos de refugiados de Tinduf (Argelia) o en la acogida solidaria de miles de niños durante todos los veranos, en plena guerra entre el Frente Polisario y Marruecos.

Aminetu Haidar es hoy el símbolo de la dignidad y la tenacidad de un pueblo pacífico y solidario. De un pueblo traicionado por la dictadura franquista (y por su heredero “a título de rey”), que el 14 de noviembre de 1975, tras la invasión militar marroquí del Sahara Occidental y mientras la “momia” agonizaba en La Paz, cedió la administración de este territorio a Mauritania y a Marruecos. Hacía sólo un mes que el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya había rechazado las pretensiones anexionistas de Nuakchot y Rabat y reafirmado que, en virtud de la Resolución 1.514 (XV) de 1960 de las Naciones Unidas, el pueblo saharaui tenía derecho a la autodeterminación. Además, en diciembre de 1965 la Asamblea General de la ONU había aprobado su primera resolución sobre este territorio (la 2.072), que instaba a España a “adoptar inmediatamente todas las medidas necesarias para la descolonización del territorio”.

En 1976 empezó la guerra entre el Frente Polisario y Marruecos, una vez que el 26 de febrero de aquel año los últimos soldados españoles abandonaron el territorio que ocupaban desde 1884, a pesar de las promesas del recién coronado rey Juan Carlos, quien había asegurado que España cumpliría sus compromisos internacionales respecto a este territorio. El 27 de febrero de 1976, el Frente Polisario proclamó en Bir Lah-Lu la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), que hoy es miembro de la Unión Africana y reconocida como Estado por más de 80 países, entre ellos Cuba, que durante años ha acogido solidariamente a miles de niños saharauis, a los que ha proporcionado formación técnica y universitaria.

La brutal violencia desplegada por el régimen de Hassan II, con bombardeos de napalm sobre los civiles, desplazó a una gran parte de la población saharaui hacia los campos de refugiados en el desierto de Tinduf, en la Hamada argelina. El 6 de septiembre de 1991 se produjo el alto el fuego y ambas partes (Marruecos y el Frente Polisario) aceptaron la propuesta de Naciones Unidas de celebrar el referéndum de autodeterminación el 26 de enero de 1992. Aquel año se constituyó la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO), cuyo mandato se ha prorrogado anualmente desde entonces.

Pero durante años Rabat ha maniobrado con éxito para posponer una y otra vez esta consulta a través de la farragosa discusión sobre la composición del censo y en la última década ha planteado opciones alternativas que se apartan de la legalidad internacional y han sido rechazadas por Naciones Unidas. Mientras tanto, Marruecos y varias empresas extranjeras (entre ellas algunas españolas) expolian los valiosos recursos naturales de este territorio, como el fosfato, el petróleo, el gas natural, el hierro, el uranio o la pesca que ofrece sus 1.600 kilómetros de litoral.

En todo este tiempo la política de los sucesivos gobiernos de la España democrática se asemeja demasiado a la traición de la dictadura franquista. Ninguno de ellos ha asumido el papel de “potencia descolonizadora” que nos otorga la legalidad internacional sobre la antigua provincia, al contrario, han privilegiado las relaciones con Marruecos: inicialmente, por los acuerdos de pesca y hoy por el papel de gendarme de Rabat en la contención de las migraciones y por la protección de las importantes inversiones de las empresas españolas.

“El Gobierno de Zapatero cierra los ojos ante el sufrimiento del pueblo saharaui. Con su silencio tolera las violaciones de los derechos humanos y permite que nos masacren”, señaló en mayo de 2006 en Madrid Aminetu Haidar al recibir el V Premio Juan María Bandrés de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado de manos del camarada Enrique Santiago, entonces secretario general de CEAR. Tres años después, la represión marroquí prosigue en los territorios ocupados del Sahara Occidental y casi un cuarto de millón de refugiados continúa resistiendo ejemplarmente en la Hamada, aguardando una solución justa, acorde con la legalidad internacional, que permita el retorno a su territorio originario.

Aminetu conoce muy bien todo esto. Fue detenida por primera vez en 1987, cuando tenía 20 años, por participar en una manifestación contra la ocupación mientras una comisión de la ONU visitaba el Sahara Occidental. Desaparecida y torturada durante casi cuatro años (tiempo en el que permaneció con los ojos vendados, atada de pies y manos, en condiciones infrahumanas de alimentación e higiene), y a pesar de sufrir posteriormente otras detenciones y vejaciones por parte de las autoridades marroquíes, no ha cesado de luchar por el derecho a la autodeterminación de su pueblo.

En mayo de 2005, participó en las manifestaciones pacíficas para denunciar el agravamiento de la represión, fue apaleada y torturada por la policía y conducida a prisión. El 13 de diciembre de aquel año un tribunal marroquí la condenó a siete meses de presidio y a trece compañeros a penas de hasta tres años en unos procesos irregulares según los observadores internacionales. En aquellos días, desde la Cárcel Negra de El Aaiún (construida por el colonialismo español) dijo al mundo: “Es un milagro que siga con vida, porque soy una mujer agotada físicamente por tantos años de desaparición y encarcelamiento, tanta tortura y tantas vejaciones. Pero aquí estoy y seguiré luchando con todas mis fuerzas, sabiendo que estáis allí luchando por nosotros. Estoy tan segura de vosotros como lo estoy del mar que me espera a 25 kilómetros, tan segura como lo estoy de que esos niños saharauis refugiados en Argelia volverán a su tierra liberada. Estoy tan segura de vosotros como lo estoy de la mirada cariñosa de mis dos hijos, Mohamed y Hayat, a quienes añoro tanto…”.

El PCE e IU siempre han estado al lado del pueblo saharaui, al contrario que otros, que sólo lo hacen cuando están en la oposición. Ha llegado la hora de redoblar los esfuerzos para ayudar a este pueblo a ejercer su derecho a la autodeterminación, a conquistar un futuro de justicia y dignidad para sus hijos en su patria, el Sahara Occidental.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=97462

Climate Discord: From Hopenhagen to Nopenhagen

By Amy Goodman

Barack Obama said, minutes before racing out of the U.N. climate summit, “We will not be legally bound by anything that took place here today.” These were among his remarks made to his own small White House press corps, excluding the 3,500 credentialed journalists covering the talks. It was late on Dec. 18, the last day of the summit, and reports were that the negotiations had failed. Copenhagen, which had been co-branded for the talks on billboards with Coke and Siemens as “Hopenhagen,” was looking more like “Nopenhagen.”


As I entered the Bella Center, the summit venue, that morning, I saw several dozen people sitting on the cold stone plaza outside the police line. Throughout the summit, people had filled this area, hoping to pick up credentials. Thousands from nongovernmental organizations and the press waited hours in the cold, only to be denied. On the final days of the summit, the area was cold and empty.

Most groups had been stripped of their credentials so the summit could meet the security and space needs for traveling heads of state, the U.N. claimed. These people sitting in the cold were engaged in a somber protest: They were shaving their heads. One woman told me, “I am shaving my head to show how really deeply touched I feel about what is happening in there. ... There are 6 billion people out there, and inside they don’t seem to be talking about them.” She held a white sign, with just a pair of quotation marks, but no words. “What does the sign say?” I asked her. She had tears in her eyes, “It says nothing because I don’t know what to say anymore.”

Obama reportedly heard Friday of a meeting taking place between the heads of state of China, India, Brazil and South Africa, and burst into the room, leading the group to consensus on “The Copenhagen Accord.” One hundred ninety-three countries were represented at the summit, most of them by their head of state. Obama and his small group defied U.N. procedure, resulting in the nonbinding, take-it-or-leave-it document.

The accord at least acknowledges that countries “agree that deep cuts in global emissions are required according to science ... so as to hold the increase in global temperature below 2 degrees Celsius.” For some, after eight years with President George W. Bush, just having a U.S. president who accepts science as a basis for policy might be considered a huge victory. The accord pledges “a goal of mobilizing jointly 100 billion dollars a year by 2020” for developing countries. This is less than many say is needed to solve the problem of adapting to climate change and building green economies in developing countries, and is only a nonbinding goal. Secretary of State Hillary Clinton refused to specify the U.S. share, only saying if countries didn’t come to an agreement it would not be on the table anymore.

Respected climate scientist James Hansen told me, “The wealthy countries are trying to basically buy off these countries that will, in effect, disappear,” adding, “based on our contribution to the carbon in the atmosphere, [the U.S. share] would be 27 percent, $27 billion per year.”

I asked Bolivian President Evo Morales for his solution. He recommends “all war spending be directed towards climate change, instead of spending it on troops in Iraq, in Afghanistan or the military bases in Latin America.” According to the Stockholm International Peace Research Institute, in 2008 the 15 countries with the highest military budgets spent close to $1.2 trillion on armed forces.

Erich Pica, president of Friends of the Earth, one of the major NGOs stripped of credentials, criticized the outcome of the Copenhagen talks, writing: “The United States slammed through a flimsy agreement that was negotiated behind closed doors. The so-called ‘Copenhagen Accord’ is full of empty pledges.” But he also applauded “concerned citizens who marched, held vigils and sent messages to their leaders, [who] helped to create unstoppable momentum in the global movement for climate justice.”

Many feel that Obama’s disruption of the process in Copenhagen may have fatally derailed 20 years of climate talks. But Pica has it right. The Copenhagen climate summit failed to reach a fair, ambitious and binding agreement, but it inspired a new generation of activists to join what has emerged as a mature, sophisticated global movement for climate justice.

http://www.truthdig.com/report/item/climate_discord_from_hopenhagen_to_nopengagen_20091222/

domingo, 3 de enero de 2010

(Ver Fotos) Entregas de Juguetes y Kits a los Niños del Hospital Dr. Miguel Oraá

En sintonía con la promoción de los valores (amor, solidaridad, misericordia, justicia entre otros) del ser humano para coadyuvar con la construcción de una sociedad armoniosa, estas fechas navideñas que su razón de ser gira en torno al nacimiento del NIÑO JESÚS y su MENSAJE RENDENTOR y no en otros personajes, se llevo a cabo en un compartir familiar la entrega de juguetes y kits de aseo personal, para los niños internados en el Hospital Dr. Miguel Oraá por diversos cuadros clínicos.


El día 21 de Diciembre, en el balcón del segundo piso de dicha institución, lugar del evento. Desde tempranas horas de la mañana se acondicionó las instalaciones con sillas, globos, serpentinas, papelillos con el propósito de crear un ambiente ameno y festivo. En la actividad fueron participes los padres, representantes y niños, los últimos expectantes del anhelado regalo de gran significación para ellos.


Presenciaron una gama de espectáculos, por parte de un conjunto de payasitos talentosos miembros del Circo Social Venezolano con una vestimenta e instrumentos realmente extravagantes, utilizando una grandiosa chispa que hicieron reír a grandes y chicos. No podía faltar en un momento esplendoroso, para esos consentidos de las casas, los niños, un mago que deslumbró con sus increíbles trucos utilizando cajas, un morral, pelotas, quien multiplicaba los objetos, los desaparecía, los cambiaba de color, todo esto conformó un escenario de diversión y alegría. Es Importante destacar, que la risa es una terapia conocida como risoterapia, es empleada para la cura de diversas enfermedades, cuyo inventor Patch Adams, un payaso y médico, quien demostró ante un junta de expertos colegas (médicos) en los años 70 en los EE.UU, que el estado emocional de los pacientes influía positivamente en las patologías porque cambiaba los valores (en sentido médico cuando se practica exámenes).


La entrega de juguetes y Kits de aseo personal, fue con la intención brindarles un instante diferente a los niños en estas fechas navideñas, aquejados en algunos casos de graves enfermedades, quienes en su mayoría acuden al Hospital Dr. Miguel Oraá por no contar con suficientes recursos económicos para una atención idónea.


Recordemos que esto fue posible gracias a la iniciativa de las patrullas Socialista WOLFANG INFANTE del barrio Curazao y LUPA (Luchadores Unidos por la Patria) de la urbanización Simón Bolívar, quienes sumaron a otros actores. El resto de la comunidad en general a través del Poder Popular, el estado mediante sus instituciones públicas, el Instituto de Cultura de Estado Portuguesa (ICEP), el Servicio Autónomo de Rentas del estado Portuguesa (SAREP), Bellas Artes, la Corporación Portuguesa de Turismo (CORPOTUR), Mesa de Energía de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Circo Social Venezolano y la empresa privada con vocación social. El día 5 de diciembre se efectúo una actividad solidaria denominada “El Gran Parrandón Navideño 2009”, en la pista de patinaje del sector los Próceres de la Urbanización Simón Bolívar, con la finalidad de recaudar fondos para la compra de juguetes y kits de aseo personal.


Lic. Manuel Temponi Rodríguez

domingo, 13 de diciembre de 2009

Malvinas y Petróleo

Política Exterior Argentina Errática

Hay quienes solo quieren ver lo que quieren y armar desde allí una realidad que no tiene nada que ver con lo que ocurre en nuestro Pais. América del Sur sigue en un proceso de transición que tiene varias aristas pero que en el fondo esta implícita la idea de una integración con muchos conflicto y dificultades, y ello se debe a que las clases dirigentes en general han sido formadas con paradigmas que no responden a la realidad continental y con una dependencia intelectual a viejos centros de poder que nos controlaron. Dos han sido los esquemas básicos, el control cultural y el control de la moneda y todo poder político que cuestione esos dos pilares del poder mundialista, recibirán la denotación, el silencio o la aniquilación como ya sufriéramos en varias ocasiones de nuestra historia.

América a pesar de todos los conflictos y los problemas que se arrastran intenta establecer un espacio geopolítico propio para salvaguardar sus intereses nacionales y regionales que en general son los mismos dentro de las fronteras que nos impuso la balcanización europea y que Brasil fue la única historia diferente de ese proceso de fragmentación.

La semana pasada, ocurrió dos acontecimientos importante y que por supuesto no se le a dado la trascendencia que tienen; uno, es la reelección de Evo Morales, que se impone no solamente en sus feudos sino que se fortalece en las regiones que en su momento planearon la “autonomía” como paso previo a secesión o “independencia” de la denomina Republica Camba o media luna boliviana, es un hecho geopolítico de gran significación. Pues Bolivia es el nudo de unión entre la región del plata, de la amazonia y de lo andino, una fractura allí desconecta a los países de la costa atlántica de los del pacifico. Por ello este éxito electoral frena los procesos separatistas por el momento, eso no quita que la realidad sociopolítica de Bolivia se puede modificar en 4 años sino que requiere varias generaciones que se mantengan en esta línea para salir del atraso a que fue sometida por sus oligarquías explotadoras.

El otro acontecimiento de importancia ha sido la aprobación por parte del Senado de Brasil, la incorporación de Venezuela como socio del Mercosur, este acontecimiento que tenia fuerte resistencia dentro de la estructura de sectores mas afines con la políticas estadounidenses en Brasil fue doblegada y con esto se da un paso importante de fortalecimiento del Mercosur, que se reunió en Montevideo y que procedió a limar las diferencias que se presentan en su seno, también sirvió esa Cumbre para la presentación del electo Presidente Uruguayo José Mújica ( es de esperarse que el futuro presidente sea mas flexible que su antecesor para profundizar la integración).

Mientas estos hechos positivos se pueden palpar. En Argentina “la Vulgata política” que nos gobierna sigue con sus actos de canibalismos político, si es esa misma clase que no trepido en hacer el ridículo para tener unos minutos en el aire televisivo al salir junto a dobles que los ridiculizaban. Si esos mismos ahora se presentan como el aire fresco de la política (¿?). Solo escapa de esa monserga política circense, una rara avis cual fue el caso de Fernando Pino Solanas que solo hizo campaña con temas que la nación necesita urgentemente plantear y solucionar y que demostró “que la gente SI quiere eso o sea ideas” y no lo que los asesores de marqueting político que ganan millones con las campañas de dudosas recaudaciones le comunican a sus asesorados: que a la gente no le interesan las ideas y que jugarse con principios y utopías no es necesario.

Mientras estos acontecimientos importantes se están desarrollando en nuestra región, la Argentina sigue su marcha errática y confusa en política exterior, (hoy todo es política exterior, la política interior tiene que asegurar el éxito de la anterior). Hace dos meses nos enteramos por un diario sensacionalista británico que la Real Fuerza Aérea (RAF) potenciaba la base militar en el archipiélago de Malvinas, la Argentina solo reclamo formalmente, cuando podía haber denuncia el acuerdo conocido como tratado de Madrid firmado por la dupla Menen Cavallo con Inglaterra, que solo ha beneficiado hasta ahora a Inglaterra. Y se debe destacar que solo pequeños grupos hicieron la denuncia de estos temas en el Pais: “la gran prensa argentina” estuvo ausente de esta información, y nuevamente un articulo aparecido en el Diario Ingles “The Sun” nos vuelve a la realidad, el 2 de diciembre expresa: los expertos creen que la plataforma marítima de las Malvinas contiene al menos 60.000 millones de barriles de petróleo. Los precios estratosféricos del petróleo hacen económicamente viable la extracción del oro negro y provocaron el mes pasado un aumento de 327 millones de libras esterlinas (unos 542 millones de dólares) en las inversiones de especuladores de la City financiera de Londres", destacó el Sun. Sin embargo, ahora áreas al norte y sur de las Malvinas están siendo exploradas por cuatro firmas petroleras británicas, Rockhopper Exploration, Desire Petroleum, Falkland Oil y Gas, y Borders & Southern Petroleum.David Hudd, presidente del Falkland Islands Holdings y vicepresidente del Falkland Oil and Gas, declaró al Sun que los beneficios "son potencialmente enormes para las compañías involucradas, para las Islas Malvinas (Falkland) como también para Gran Bretaña".

Simples números nos llevan hacer la siguiente conclusión a 70 dólares el barril, las reservas son más de 27 veces la deuda externa argentina, deuda que como dijimos es una de las dos ejes de control del poder mundial (uno el cultural) y el otro el del control de la moneda que condiciona cualquier política de estado que se quiera implementar y que tanto le gusta hablar a nuestros dirigentes políticos pero que sabemos que con esa dependencia no hay soberanía ni posibilidad de hacer políticas proactivas en el pais. Nuevamente la Argentina dejo pasar un magnifico marco como el de la Cumbre del Mercosur para que junto a nuestros socios continentales rechazaran este atropello y expolio a nuestros recursos naturales y fortalecer nuestra posición de reclamo.

Así también nos sucedió en la reciente Cumbre de países Iberoamericanos donde están presente dos miembros de la Unión Europea “España y Portugal” (signatarios del Tratado de Lisboa), para plantear junto con los países que tradicionalmente nos han acompañado en la defensa de nuestros derechos un párrafo en la declaración rechazando la pretensión inglesa de incorporar a las Malvinas como base militar de la OTAN, solo otra movida “diplomática” argentina de protesta, estéril que no tiene la fuerza que tendría si realizamos un trabajo diplomático de alianzas para fortalecer nuestra posición.

Y para ratificar esta falta de una política exterior seria, los británicos expertos en balcanización, han tentado a nuestro vecino trasandino a participar de la explotación y los “beneficios” de las reservas petroleras de Malvinas, nuevamente sale a luz la política de los que: solo quieren ver lo que quieren y armar desde allí una realidad que no tiene nada que ver con lo que ocurre.
La cancilleria argentina dejo trascender que Chile no participaría de esa invitación en especial la empresa estatal chilena ENAP. Pero se olvidaron que estábamos ante un proceso electoral en Chile y que las fuerzas pinochetistas están con amplia posibilidad de ganar estas elecciones el domingo 13 de diciembre, y fueron muy significativas las declaraciones del asesor de Sebastián Piñera: El candidato presidencial de la Coalición por el Cambio, Sebastián Piñera, estaría dispuesto a aceptar la propuesta que hizo la petrolera británica Falkland Oil and Gas Limited (FOGL) a la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), para la exploración y explotación de cuencas petrolíferas en las islas Malvinas, si es que gana las elecciones este domingo 13 de diciembre. Así lo confirmó a Terra.cl el diputado de oposición Marcelo Forni, quien también es integrante de la Comisión de Minería y Energía de la cámara baja.

Como podemos concluir las relaciones exteriores de argentina sigue sin tener una política de “estado” solo actúa por espasmos, sin continuidad y herratica ante los hechos consumados a que nos tiene acostumbrados el ocupante ingles.

Lo que esta en juego es:

1 Ha ampliado hasta 200 millas su Zona Económica Exclusiva y hasta 350 millas su Plataforma Continental, que abarcan 3.500.000 km2.

2 Ha hecho reserva sobre su pretendido sector antártico (British Antartic Territory) que abarca otros 3 o 4.000.000 de km2.

3 En la zona en torno a Malvinas, las estimaciones oficiales británicas constatarían la existencia de 60.000 millones de barriles de petróleo. Si los multiplicamos por el valor actual de 70 dólares el barril, estamos hablando de la fabulosa cifra de 4,2 billones de dólares. Una cifra equivalente a 27 veces el monto de nuestra impagable deuda pública.

4 Informes científicos y comerciales más recientes producidos por la petrolera Desiré y la consultora internacional Sinergy consideran que 3.000 millones de barriles serían explotables y rentables en el corto plazo a un costo relativamente bajo teniendo en cuenta las tecnologías disponibles. La explotación de este segmento más accesible y redituable comenzará este verano 2009-2010, es decir dentro de un par de meses, para lo cual Inglaterra desplazará plataformas de explotación desde el mar del Norte , cuya cuenca se está agotando.

5 Ha logrado pescar con exclusividad en su autoproclamada Zona Económica Exclusiva de 1.600.000 km2, hecho que no sucedía hace dos décadas.
ü Ha logrado la incorporación de estos territorios, incluyendo Antártida, a la nueva Constitución Europea recientemente aprobada por Tratado de Lisboa y que entra en vigencia el 1 de diciembre del 2009.

6 Ha conseguido que la Argentina retirara el caso Malvinas de la Asamblea General de Naciones Unidas donde obtenía anualmente mayorías abrumadoras a su favor. Así la cuestión Malvinas quedó relegada bilateralmente al Comité de Descolonización, un comité secundario, y sin efecto político ni mediático. También obtuvo, inexplicablemente, el Reino Unido el status de observador permanente en la Organización de Estados Americanos.

7 Ha conseguido establecer la Fortaleza Militar Malvinas, con centro en Mont Pleasant, donde envió recientemente cuatro aviones TYPHOON de máxima tecnología de combate, y en donde realizó intensísimos ejercicios militares presididos por el Jefe de Estado Mayor Conjunto de las FFAA británicas. Además nombró como próximo gobernador de la Isla a un militar británico proveniente de Irak, experto en misiones en regiones de alta conflictividad como Líbano e Irlanda del Norte.

8 Ha presentado en Marzo pasado al Parlamento Europeo un plan agresivo de europeización de sus bases militares en especial la de Malvinas.

Es tiempo de dejarnos de improvisar y pensar en grande, ser conciente de nuestras fortalezas y debilidades y operar con constancia y planificación que es la única manera para que el pais salga de esta decadencia.-

Lic. Carlos A. Pereyra Mele
CeeS Córdoba
12/12/2009

Fuentes:
Diccionario Latinoamericano de Seguridad y Geopolítica Ed Biblos 2009
Portal COAPETROL (Corporación de Actividades petroleras)
Diario “The Sun”
http://proyectonacional.files.wordpress.com/2009/11/los_desafios_soberania_recursos_naturales.pdf
Portal Terra Chile

http://licpereyramele.blogspot.com/